viernes, 31 de julio de 2009

MILITARES HISTORIADORES


Estimados amigos:

Tengo el agrado de informar que tres oficiales de las Fuerzas Armadas de Bolivia han concluido sus estudios de Historia en la Universidad Mayor de San Andrés. El interés radica en que dos de estos oficiales trabajan o trabajaron en bibliotecas y archivos:

1. Cnl. Edwin Adolfo Becker Alvarez, miembro de la Academia Boliviana de Historia Militar; actualmente trabaja en el Centro Cultural e Histórico de las Fuerzas Armadas de Bolivia y está a cargo de la Biblioteca de la Academia Boliviana de Historia Militar. Tesis de licenciatura: Rol del Ejército de Bolivia en la Historia Política Nacional, desde la conclusión de la Cuerra del Chaco, hasta el golpe de Estado del 9 de abril de 1952. (2006). Tutor: Maestro Juan H. Jáuregui.

2. Contralmirante Douglas Estremadoiro García. Militar retirado. Fue Ministro de Educación. Graduación por Excelencia Académica (2005).

3. Cnl. Simón Orellana Chávez. Militar en Reserva Activa. Fue director del Archivo Histórico de las Fuerzas Armadas de Bolivia. Tesis de licenciatura: La campaña de Ñacahuazú (sic): una reconstrucción a través de la historia oral. (2009). Tutor: Dra. Magdalena Cajías De la Vega.

Un cuarto militar ha egresado y prepara su tesis:

Suboficial Maestre Ramiro Molina Alanez, miembro de la Academia Boliviana de Historia Militar, autor de Historia de la Aviación Boliviana en tres tomos. Egresado, prepara su tesis sobre La Aviación en la Guerra del Chaco.

Reciban un cordial saludo,

Luis Oporto Ordóñez

miércoles, 3 de junio de 2009

Conferencia sobre el Beni

El lunes 8 de junio a horas 19:00, en el Auditorio de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional, la historiadora española Anna Guiteras M. dará una conferencia titulada:

"UNA MISION PARA LOS GUAYOCHOS DE SAN LORENZO (1911-1913).
ENTRE EL PROYECTO FRANCISCANO Y LA "INDUSTRIA" BENIANA.

El evento es auspiciado por la Biblioteca y Archivo Histórtico del Congreso Nacional (BAHC) y el Centro de Estudios para la América Andina y Amazónica (CEPAAA).

miércoles, 15 de abril de 2009

José Luís Roca, historiador orgánico del Oriente

José Luis Roca,
historiador orgánico del Oriente (1935-2009)

Luis Oporto Ordóñez[1]

La Academia Boliviana de la Historia de Bolivia, en una escueta noticia hizo conocer la muerte del Dr. José Luis Roca García, lamentable e infausto aviso que pone en duelo a la historiografía boliviana. El Dr. José Luis Roca García, fue uno de los pocos historiadores especializados en el estudio científico del proceso de la Guerra de la Independencia de Bolivia. Con este testimonio expreso mi profundo respeto por esa trayectoria destacada, del intelectual, historiador polémico, maestro de generaciones, político.

Escudriñando los orígenes de Bolivia

Su primer escrito trató sobre la creación de Bolivia, defendiendo a capa y espada a un personaje poco estimado de nuestra historia: Casimiro Olañeta, aquel que fue calificado como el “Talleyrand” boliviano, el “doble cara”, el que provocó el motín contra el Mariscal Sucre, pero el que a la postre fue el artífice de la creación de Bolivia. El tema recurrente de Charcas, fue su última obra de conjunto, también.

Saltó a la palestra historiográfica, refutando la tesis de Charles Arnade, sobre la creación de la República de Bolivia[2] “pero se fue distanciando de la polémica historiográfica para desentrañar uno de los códigos genéticos del estado nacional boliviano: la precoz singularidad de un conglomerado humano, segregado de quienes lo rodean y que andando el tiempo se convirtió en un ente estatal mucho más cohesionado de lo que comúnmente se piensa”, como señala la contratapa de su inigualable Ni con Lima ni con Buenos Aires…

Sus afirmaciones históricas se basaban en datos absolutamente confiables, pues surgen como resultado de la compulsa documental. El trabajo de archivo era asumido con pasión por José Luis Roca. Si bien no estudió Historia, pues era abogado, asumió como pocos historiadores profesionales el rigor del método historiográfico.

Era un notable autodidacta de la Historia que enseñó esta especialidad a la primera y segunda generación de historiadores profesionales en la única carrera universitaria en la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz), aunque debo afirmar que fue expulsado por los estudiantes a inicios de 1980[3]. Como una paradoja de la vida académica se puede calificar al hecho que volvió a impartir clases –a las que asistieron aquellos estudiantes, hoy profesionales—en la Maestría de Historias Andinas y Amazónicas, el 2002.

Historiador ‘orgánico’ del Oriente

Defendió a ultranza el título de Oriente para caracterizar a la vasta extensión territorial desde los llanos de Manso hasta la Amazonía. Es decir, en sus palabras, el Oriente boliviano (vg. Santa Cruz), sería la referencia geográfica única para identificar tanto al oriente como a la amazonía, a pesar que son dos espacios geográficos, históricos, económicos y culturales distintos, tratando de esa manera construir un concepto de geopolítica histórica hegemónica.

Criticó, por ello, la propuesta remozada de la historiografía que denominó –quizá con mayor propiedad—a estas regiones como “Los Orientes”, para dar idea de esa diversidad (Cif. Pilar García Jordán).

Su pasión por Santa Cruz de la Sierra y el proyecto histórico regional, motivó su adhesión militante, mas sin abandonar el podio del historiador (como lo han hecho otros historiadores ‘profesionales’ en aquella capital). No obstante, debo afirmar, ‘ideologizó’ la historiografía que el mismo pretendía erigir como ciencia, poniéndola de esa manera al servicio de la “causa” cruceña. Más, no adhirió a causas separatistas, sino al derecho regional a un desarrollo autónomo, sin desligarse del tronco del Estado, Bolivia.

Otra faceta de esa ‘militancia’ se expresa en su intento de generar un medio de prensa al servicio de los intereses regionales. Bautizó a ese periódico con el nombre de “El Otro, opinión que no se rifa”, que se ocupaba de criticar acerbamente al gobierno que rige hoy el destino del país. Decía, por ejemplo, cuando se refería al presidente de los bolivianos y bolivianas, “Evo goza de gran respaldo”, para –al mismo tiempo—espetarle “Evo no te sometas a Chávez”. Le dotó a ese periódico mensual (que ya desapareció), de un notable e interesante suplemento cultural, denominado “La Cultura en el Otro”. El “Otro” era sinónimo del cruceño, de la antinomia del “colla”[4].

Obra completa, un aporte esencial a la historiografía boliviana

Se puede afirmar que vivió intensamente cuando investigaba y escribía. Era apasionado y polémico, inconforme, pero acucioso. Desdeñaba el marxismo, pero respetaba a quienes la profesan. No era, de ninguna manera, dogmático o chauvinista, pues si bien amaba entrañablemente la tierra de sus mayores Santa Cruz de la Sierra, lo hacía mucho más a Bolivia a la que dedicó su obra intelectual.

Su obra historiográfica es sustanciosa, crítica, y, diría yo, fundamental. Publicó varios libros, cito por su importancia innegable importancia su obra completa:

Casimiro Olañeta, artífice de Bolivia (La Paz, Amigos del Libro, 1978), Derrotemos el hambre (La Paz, UNICEF, 1986), La Fisonomía del Regionalismo Boliviano* (La Paz, plural, 1999), Gabriel René Moreno, el Hispanoamericano* (La Paz, Don Bosco, 1988), Olañeta: dos caras e historiadores (La Paz, ABNB, 1999), 1809: La revolución de la Audiencia de Charcas en Chuquisaca y en La Paz* (La Paz, Plural, 1999), Por qué cayó el mariscal Sucre (La Paz, Garza Azul, 1999), Bolivia después de la capitalización. Una crítica al “gonismo” y sus reformas* (La Paz, Plural, 2000), Economía y sociedad en el Oriente Boliviano, siglos XVI-XX* (Santa Cruz, Cotas, 2001), el Hotel de Sal. Juicio a Bolivia: año 2016* (con Xavier Nogales. La Paz, Reaflicción, 2002). Su última obra titula Ni con Lima ni con Buenos Aires. La formación de un Estado nacional en Charcas* (La Paz, Plural, 2007)[5].

Queda amplia contribución intelectual de José Luis Roca sin mencionar, pues está dispersa en revistas y anuarios, entre ellos el que publica el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia. Otra contribución fundamental se encuentra en el Diccionario Histórico de Bolivia[6].

Oriundo del Beni, pero cruceño de ascendencia

Nació en Santa Ana del Yacuma (Beni) en 1935, pero, afirmaba que “mis abuelos y bisabuelos fueron cruceños”, reivindicando de esa manera como origen genealógico aquella cuna. Estudió primaria en su pueblo natal y la secundaria en el Colegio Nacional “Florida” de Santa Cruz. Se graduó como abogado en la Universidad de San Francisco Xavier de Chuquisaca e hizo un postgrado en Historia y Derecho comparado en los Estados Unidos.

Ejerció la cátedra titular de Historia de América de la UMSA. Entre 1980 y 1984 fue investigador honorario del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres; presidente de la Sociedad Boliviana de Historia, miembro de número de la Academia Boliviana de Historia, de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Ruiz y de la Academia Cruceña de Letras.

Fue amigo de muchas instituciones, entre ellas de la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional, respetable repositorio nacional al que entregó la mayor parte de su obra completa[7], pues era un convencido del derecho de comunicar y recibir ideas libremente. Creía en la institucionalidad del Estado y por ello apoyó siempre que pudo a los centros culturales y científicos del país.

Abrazó la política[8] y la dirigencia empresarial, pero ambas actividades le trajeron sobresaltos y penurias, al extremo de haberse desencantado de ellas, pero nunca se arrepintió. Sobrellevó épocas duras que resistió estoicamente, y pese a esos avatares, gozaba indescriptibles momentos cuando corregía sus ‘galeras’ (si así se puede llamara a las ‘pruebas de imprenta’ en la era digital) en los talleres de la editorial Plural, que auspició la edición de su obra cumbre, Ni con Lima ni con Buenos Aires, con auspicios del Instituto Francés de Estudios Andinos.

Fue periodista, embajador, ministro de Estado, senador de la República por Pando, empresario, dirigente ganadero, político conservador, y consultor de organismos nacionales e internacionales.

Hizo también trabajos llamémosle ‘técnicos’, como resultado de consultorías que tomaba para superar tiempos tormentosos[9].

En otras ocasiones apoyó, desde su experiencia como –diremos-- “gestor cultural” (especialidad hoy en boga en nuestros países). Fue importante su trabajo de asesoría en la redacción de los estatutos y el primer proyecto de ley de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, en aquella época en que el destino de respetables repositorios nacionales (vg. Museo Nacional de Etnografía y Folklore, Casa de la Libertad, Casa de la Moneda, y luego el Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia), bajo la administración del Ente Emisor, pendían de la espada de Damocles, a raíz de las “recomendaciones del Banco Mundial que señalaban la urgencia de ‘devolver esos repositorios al Ministerio de Educación y Cultura’, pues en criterio de los tecnócratas de ese organismo internacional, nada tenían que hacer bajo la administración del Banco Central de Bolivia”[10].

José Luis Roca acudió presto a colaborar con los directores de entonces, demostrando una genuina preocupación por el destino de esos centros de cultura y ciencia[11].

Muchos han olvidado ese su aporte, ciertamente.

Colofón

La última vez que lo vimos fue en una agradable tertulia en la casa de la historiadora riberalteña Pilar Gamarra Salinas, el 2006, cuando decidió retirarse a Santa Cruz de la Sierra, nos obsequió ejemplares de su autoría, y me hizo llegar dos adicionales de su Economía del Oriente Boliviano, para entregarlos a las universidades Nacional de Siglo XX (Llallagua) y Pública de El Alto.

José Luis Roca cultivó la crítica acerba, dura, fundamentada, sin subterfugios, pero sin mancillar el buen nombre, la dignidad y el honor historiográfico de sus ocasionales autores.

Fue uno de mis maestros en la Carera de Historia en la Universidad. Pero, ya en su edad provecta llegó a ser mi amigo intelectual, ideológicamente adverso es cierto pero con el que se podía conversar y discrepar, sin temor a ‘naturales’ reacciones que suele provocar la crítica en nuestro medio académico e intelectual[12].

[1] Director de la Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional y docente de la Universidad Mayor de San Andrés (La Paz, Bolivia)
[2] Tesis doctoral de Charles Arnade, publicada por la Universidad de Gainesville (Florida, EE.UU.) en 1957 con el título The emergente of the Republic of Bolivia. Fue traducida al castellano por Luis Peñaloza y editada por primera vez por Editorial Juventud en 1964.
[3] Debo aclarar que José Luis Roca no fue expulsado por causas políticas, como fue el caso de respetables intelectuales que colaboraron abiertamente con las dictaduras de Hugo Bánzer y Luis García Meza.
[4] “El Otro, nueva publicación periódica”, en: Fuentes del Congreso (Año 7, Vol. 3, No. 1, pp. 5). Publicación que alcanzó a editar 16 fascículos.
[5] Los asteriscos (*) indican que estos títulos existen en nuestra institución.
[6] Josep M. Barnadas, compiló esta obra mayor de referencia sobre la historia de Bolivia. A diferencia de otros diccionarios, este no es únicamente biográfico, sino mas bien trata de recoger una radiografía historiográfica de Bolivia, desde diversas ópticas y temáticas. La noche de su presentación, José Luis Roca disfrutó notablemente al hacer el comentario de rigor, sin dejar de pasar la oportunidad para lanzarle un par de dardos críticos a su correligionario. Tiene en su autoría 15 estudios breves en los que se puede apreciar sus afectos y desafectos historiográficos, con personajes tan disímiles como Mariano Baptista Caserta, Narciso Campero, Severo Fernández, José Manuel de Goyeneche, Casimiro Olañeta, Víctor Paz y el Willka Zárate.
[7] José Luis Roca entregó generosamente parte de su obra completa a la Biblioteca y Archivo Histórico del Congreso Nacional. Hicimos la referencia de la donación en Obras completas: “Biobibliografía de José Luis Roca”, En: Fuentes del Congreso, Año 3, Vol. 1, No. 11, pp. 106-107).
[8] Fue fundador del Partido Demócrata Cristiano, tienda política que apoyó a los gobiernos más ‘conservadores’ de nuestra historia reciente. Actualmente le tendió la mano a la agrupación ciudadana Poder Democrático y Social (Podemos) del ex presidente ‘adenista’ Jorge Quiroga.
[9] Cito, por ejemplo, aquel opúsculo de su autoría destinado a las secretarias del Banco Central de Bolivia, con sabias directrices y ejemplos para “redactar correspondencia administrativa”.
[10] Uno de los informes del Banco Mundial en el capítulo referido a Bolivia, recomendaba a las autoridades bolivianas a dedicarse exclusivamente a las funciones ‘técnicas’ referidas al control de la emisión monetaria y la estabilidad macroeconómica del país. En esa época estaba como Ministro de Hacienda David Blanco. La recomendación era muy clara: los repositorios culturales debían ser transferidos al Ministerio de Educación y Cultura de es época. Sólo una campaña de amigos de dichas instituciones culturales, impidió que la medida ‘ya cantada’ se consumara.
[11] Fue el autor del primer proyecto de constitución de una Fundación de Derecho Público, responsable de la administración de un fondo fiduciario que destinaría el Banco Central de Bolivia para el sostenimiento decoroso de los repositorios culturales más importantes del país. En su proyecto no se les quitaba ninguna atribución ni competencia, sino más bien les otorgaba amplia autonomía de gestión.
[12] En realidad, estoy convencido que la crítica no existe en Bolivia, debido a una mentalidad conservadora de la mayoría de los autores, que no toleran la discrepancia de ideas.

martes, 31 de marzo de 2009

Presentacion de Libro

La Biblioteca y Archivo Histórico del H. Congreso Nacional invitan a la presentación del libro Qhapaqñan. Caminos sagrados de los inkas de Sonia Victoria Avilés Loayza.
El acto se realizará el jueves 2 de abril, Hrs. 19:00 en el Halla de la Vicepresidencia de la república

martes, 30 de diciembre de 2008

PANAFRICANISTAS

Hermanos de La Pesada :

Quisiera agredecerte tu detalla y mandarte un saludo fraterno a todos los miembros de La Pesada y de los intelectuales combatientes del Tawansinsuyo. Decirte hermano que me he quedado en el aeropuerto dirección sin poder volar dirección a Isarel. Las cosa alli no pintan muy bien. Ayer hable con el magnifico rector Hugo Vega y quiero compartir con tigo la posiblidad de que nos veamos en mayo. Tras la victoria de Barak Obama sectores consecuentes del mto de liberación panafricanista creemos que hay que intensificar la lucha pues existe el serio riesgo de que Obama se olvide que gracias a los intransigentes como Malcolmx, Luther King, Marcus Garvey, Lumumba, Nkrumah, y los cimarrones llegó al poder . El pasado mes de Noviembre nos reunimos en la Universidad Panamá con Los negros reformistas tios tom de América Latina y el Caribe que aglutina . Y vimos que era necesario un cambio frente a una elite negra domestica y colonizada .

Por ello nos hemos separado y nuestro ala del mto negro revolucionario Malcolmx estamos convocando una reunión mundial en Bolivia donde pretendemos reunir a las intelectuales , militantes y ong revolucionarios mas consecuentes para crear una nueva organizacion internacional . El rector Hugo Vega ha prometido cedernos las instalaciones de la universidad UTA El Alto. Será un evento sin precedentes con una cobertura mediatica y participacion de intelectaules y organizaciones negras de base de (Argentina, Chile, Urugay, Panama, Jamaica, Brasil, Surinam, Bolivia, Portugal, Ecuador, España, Venezuela, Cuba, Guinea Ecuatorial, Senegal, Perú).

Para hacer un balance desde 1992-2008 y reorientar ideológica y políticamente la linea de nuestro movimiento de liberacion negra en los terminos en que han venido soñando Tupac Katari. Creo que por la orientación revolucionaria y afrocnetrada del convencion es el lugar mas idóneo. Me gustaría invitarte a ti y a La Pesada a formar parte del grupo promotor local del comite cientifoco para recabar apoyos entre la clase intelectual autodetermianda y la difudion desde Bolivia dado vuestra rigurosa posición intelectual en relación a la alianza tawansinsuyu-kemmet (indigenismo vs panafricanismo).

UHURU
ABUY NFUBEA

lunes, 8 de diciembre de 2008

Seminario De Derecho de Autor en la India (Tridavdrum, Kerala)

Luis Oporto Ordoñez, Director de la Biblioteca y Archivo del Congreso de Bolivia, participa del Seminario Internacional que se viene realizando en la ciudad Trivandrum, Kerala, India, a partir del 6 de Diciembre en la que se discute los Derechos de Autor y la Propiedad Intelectual.
COPY SOUTH RESEARCH GROUP:
UNA LUCHA PARA ABRIR EL CONOCIMIENTO

Luis Oporto Ordóñez


Una visión contestataria del Copy Right

Desde el 6 de diciembre de 2008, un grupo de Veinticuatro académicos, activistas, poetas, cantautores, ingenieros eléctricos, abogados, bibliotecarios, comunicadores sociales, historiadores y politólogos, procedentes de Argentina, Australia, Bangladesh, Bolivia, Brasil, Colombia, Cuba, Estados Unidos, Filipinas, Holanda, Inglaterra, México, Sudáfrica y Venezuela; se reúne en la ciudad India de Trivandrum, enclavada en una zona tropical de bosques húmedos donde abundan los árboles de goma y las plantaciones de té.

El tema de interés del grupo gira en torno al Derecho de autor y la Propiedad Intelectual, asociado directamente a la generación, uso y diseminación de la información y el conocimiento de la Humanidad que, paradójicamente en la época de su mayor desarrollo, es objeto de comercialización, cosificación, control y mediatización.

Efectivamente, grandes corporaciones van a la caza de las obras intelectuales más emblemáticas de nuestros países para registrarlas a su nombre, a cambio de regalías ofrecidas ‘generosamente’ a los autores o sus herederos, con lo que han incorporado un eslabón más a la cadena de producción del conocimiento.

Un eslabón que tiene tremendo efectos para el futuro de la humanidad, pues a partir de ello se aplica un férreo control del conocimiento y la información, con un alcance aterrador, desde cosas tan simples como el “Happy birth day to you”, que si se interpreta ‘públicamente’ (como sucede cada día en los restaurantes), debe pagar un cánon, so riesgo de caer en la ilegalidad y ser acusado de oficio por ‘plagio indebido’.

¿A quién beneficia esta acción casi demencial de control absoluto? ¿Al autor? Creo que no, pues yace desde hace tiempo bajo una fría loza de cemento. ¿A sus descendientes, quizá? Les llegará unas monedas por cada ejecución pública, cierto. El verdadero beneficiario de la riqueza que pueda generar, va en un porcentaje notablemente mayor, a la empresa que adquirió el derecho de autor, ¡sin que hubiese hecho el mínimo esfuerzo para crear la tonada!

La tendencia actual es ampliar el derecho autoral a 100 años, como se ha verificado ya en varios países; y por si fuera poco, se ha logrado grabar económicamente el préstamo de libros en ¡las bibliotecas públicas! Consecuentemente viene el endurecimiento de la parte coercitiva de la ley, para sancionar drásticamente a los infractores. De forma muy sutil se ha llevado al Estado a erigirse en un gran policía vigilante del control del conocimiento, cuando su papel debiera ser mas bien garantista del acceso de todo ciudadano a este sublime recurso de valor estratégico para el desarrollo.

Esta situación (que puede ser fácilmente tipificada como) ‘perversa’, motivó a un grupo de intelectuales a formar el “Copy South Research Group” (Grupo de Investigación de Copia-Sur).

Alan Story, Colin Darch, Eve Gray, Lawrence Liang, Deborah Halbert, Joost Smiers, entre otros, se reunieron para analizar este acuciante problema desde una doble visión: una posición contestataria al actual sistema de propiedad intelectual y derecho de autor (Copy), y una visión desde los intereses del Sur Global (South).

Copy South, una sociedad virtual

El CSRG se mueve tanto en el plano presencial (vg. por medio de los talleres) como virtual, empleando en este último caso la poderosa herramienta de la Internet. Esta forma de interacción es muy compleja sobre todo al tratarse de una comunidad internacional y por ello multicultural. Los problemas de comunicación y comprensión de los mensajes que se pretenden socializar, son mediatizados por el idioma. Si bien todos pueden comunicarse crucialmente por medio del inglés como una especie de “lengua franca”, las limitaciones gramaticales, idiomáticas, ideológicas y lingüísticas, son más que evidentes.

Todo se hace en casa. Esa es otra cualidad del grupo de trabajo, pues entre sus miembros existen expertos en informática, los que reunidos en un subcomité, han elaborado y construido las herramientas comunicacionales tanto la página web (www.copysouth.org), como la Lista de interés (contact@copysouth.org), que permiten conocer los objetivos, las actividades, referencias de sus componentes y la interacción e intercambio de mensajes en sus diversos foros con facilidades para la traducción simultánea de los mensajes al menos en dos lenguas: inglés y castellano (con las deficiencias indudables de lo que puede hacer un software, pero al final el producto permite una comunicación entendible).

Fronteras sutiles de apropiación del conocimiento

Es obvio que en los países dependientes y atrasados, el control del conocimiento tiene efectos perversos, pues incide directamente en los niveles de desarrollo de sus intelectuales, académicos y técnicos. Su impacto en los servicios de salud, es sencillamente aterrador, pues al no tener acceso a información esencial, se pierden muchas vidas en los quirófanos. Está demás decir que un profesional con estudios completos en los países del Sur Global, tendrá desventajas notables frente a un colega de los países del primer mundo.

Estamos frente a un régimen permisivo de apropiación ‘legal’ (léase mediante el régimen de Derechos de Autor y Propiedad Intelectual) del conocimiento que ha ido formando una sutil frontera entre el primer mundo y el tercer mundo, imperceptible a primera vista, al extremo que la sociedad en general, en un primer momento, condena la ‘ilegal’ (léase mediante las fotocopias y todo tipo de reprografía al margen de lo anterior), adquisición de conocimiento.

La forma ‘legal’ de apropiación y control del conocimiento ha sido sacralizada por los gobiernos mediante acuerdos de validez universal, tales como la Convención de Berna, y por esa vía se han ido incorporando a los países que la suscribieron, mediante regímenes de protección de la propiedad intelectual y el derecho autoral. Desde allí saltaron a las Constituciones, bajo diversas figuras jurídicas.

Sin embargo, detrás de esas acciones (aparentemente legítimas) para el reconocimiento pleno de la creación intelectual y artística, subyacen motivos más poderosos, pero al mismo tiempo deleznables, por su estrecha vinculación con el mercado, convirtiendo al conocimiento, ese sublime producto de la humanidad, en una simple y mercancía.

Eso explica el rigor de la ley para sancionar como ilegal algo que debe ser entendidotas bien como un derecho humano, como en esencia es el conocimiento, pues detrás de su adquisición se encuentra un contexto que asocia al creador con el que le antecedió, es decir que una creación intelectual se caracteriza por beber de las fuentes de un anterior investigador, o creador, inclusive un contexto de comunidad y de naturaleza, que dotan al científico o al artista, de insumos pre existentes. En otras palabras, nadie es dueño único y absoluto de la creación intelectual. Y esta es una premisa que tiene valor tanto para el conocimiento científico como la ficción de un cuento o una novela.

Con un efecto contundente innegable, el mercado del conocimiento, ha tipificado toda acción de apropiación fuera del régimen, como violatorio del derecho y por ello sancionable, sin importar el destino o la motivación que ha llevado al individuo a copiar un producto del conocimiento, sin el permiso respectivo.

La palabreja con la que se tipificó al supuesto transgresor no podía ser más ofensiva: ¡Pirata! En el cerebro humano esa palabra tiene un efecto inmediato, pues salta a primer plano la fatídica calavera que domina el fondo negro de un pabellón castigado por la naturaleza al extremo de haberla convertido en un harapo.

El taller de Kerala: el derecho de autor como derecho social de los pueblos.

Esa situación de notable desventaja que castiga a los países del Sur Global, llevó a ese puñado de activistas a promover una plataforma multidisciplinar para tratar el tema a profundidad. De esa manera se desarrolló el primer taller internacional en la Universidad de Kent (Cantenbury, Reno Unido) el 2005. El resultado de ese primer esfuerzo es la publicación del Dossier del Copy South, traducido un año más tarde al castellano. Paralelamente se trabajó de forma intensa para ampliar el número de miembros del colectivo, a fin de alcanzar una representatividad mundial que era imprescindible para garantizar la objetividad del estudio.

Los copysouthers definen hoy en la ciudad de Trivandrum, en Kerala India, la estrategia para sensibilizar a la sociedad sobre el mezquino interés del control del conocimiento que pretender sostener las transnacionales.

Una apretada agenda de trabajo caracteriza el desarrollo del Taller Mundial, una jornadas de se prolongan por doce horas seguidas de intensa discusión, en medio de críticas y autocríticas, que la torna a veces apasionada y otras apasionante. “Son personalidades muy fuertes, y esto era previsible”, menciona una de las fundadoras de la organización. Efectivamente, nada se deja al azar. Un equipo de camarógrafos profesionales registra en toda su extensión el desarrollo del evento.

Temas de alta sensibilidad, como la “piratería”, y la resistencia al control del conocimiento; la diversidad cultural, conocimientos tradicionales y pueblos indígenas; el concepto de bienes comunes, versus propiedad intelectual, asociado al derecho de autor y la justicia social; la industrial cultural y la economía política del derecho de autor y el rol del derecho de autor en la red de investigación, forma parte de la ambiciosa agenda de trabajo autoimpuesta y autoprogramada por los participantes, mediante consultas en la red de Internet.

Con esos potenciales, el Copy South Research Group, se prepara para lanzar una campaña mundial que permita alcanzar un consenso para exigir que el actual régimen del Derecho de autor y la propiedad intelectual, avance al plano social, es decir que tanto el derecho de autor como la propiedad intelectual, sirvan como sustento para el desarrollo social de los pueblos, y dejen de ser una mercancía más del vasto mercado capitalista.

Erigir una plataforma que sustente el copyright social, es el objetivo de primer orden que se han fijado, en esta apasionante aventura en bien de la Humanidad, 24 quijotes de 20 países de los cinco continentes.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Temas de Historia Inmediata Nº 4

Centro de Estudios para la América Andina y Amazónica
PROGRAMA BOLIVIA DE HISTORIA INMEDIATA
Temas de Historia Inmediata Nº 4
INVITACIÓN PARA PUBLICACIÓN DE ARTÍCULOS

El CEPAAA, tiene el agrado de comunicarles que estamos preparando el cuarto número de Temas de Historia Inmediata, Programa Bolivia de Historia Inmediata, que se publicará en diciembre de este año, para este propósito, invitamos a todos ustedes a enviarnos sus artículos. Las bases son las siguientes:
1. El artículo debe plantear una problemática actual relacionada con el proceso histórico de la región, país o hecho a tratar.
2. El tema propuesto para este número es la Educación como agente promotor de cambio social y político. Los acercamientos al tema pueden tomarse desde distintas perspectivas.
3. Pueden presentarse otros temas independientemente del propuesto en el punto 2.
4. La extensión de los artículos comprenderá entre 3 a 5 páginas; interlineado 1, 5; fuente: arial 10.
5. Los trabajos se presentarán con título, nombre del autor, especificación de profesión, maestría, doctorado, etc. a pie de página; referencias bibliográficas; bibliografía mínima.
6. La convocatoria está abierta para académicos y estudiantes.
7. El envío deberá realizarse hasta el día 25 del mes de Septiembre del presente año.
8. La dirección de correo es la que remite:
lapesadahistoria@gmail.com
digusigu@gmail.com

Esperamos su participación. Cualquier consulta es bienvenida.


La historia es la memoria de los pueblos

Atte. Anamaría García