domingo, 15 de febrero de 2026

 Incluimos la Presentacion del Prof. Bernard Lavalle al libro de Heraclio Bonilla, Entre la Historia y el Recuerdo (2025)


PRESENTACIÓN

Mi primer contacto con lo que había de ser este libro se remonta varios años atrás. El profesor Bonilla (perdón, yo siempre digo Heraclio) me mandó entonces unos cuantos folios sin título ni acompañados de alguna explicación aclaratoria. Eran en todo diferentes de los textos que solía leer de él. Hablaba de sus años de niñez, de sus vivencias en un asiento minero andino muy conocido e importante (Morococha) que los importantes trabajos sociológicos, etnológicos o históricos que se le habían dedicado, nunca habían mostrado, por supuesto, de esa manera y sobre todo con esa perspectiva: desde dentro, por un niño después preadolescente y, por si fuera poco, hijo de uno de los miembros del personal de la gran empresa minera.

Tenían esas páginas todas las características y apariencias de situarse en la vena de uno de los avatares nacidos, en las décadas finales del siglo XIX, de las reconsideraciones a las que se había sometido el trabajo del historiador, entre otros en lo referente a los problemas de su distancia relativamente a su objeto de estudio y a algo entonces nuevo, la micro-historia, pero también surgidos, del nuevo cuestionamiento alrededor de una ¿posible? objetividad histórica y sobre todo de los vínculos (¿sinergéticos, esclarecedores, deformantes, engañosos?) entre “la historia que hemos hecho y la historia que nos ha hecho” según la impactante y afortunada fórmula de Pierre Nora. Quiero hablar de los tal vez no muy bien denominados ensayos de ego-historia sobre los que el historiador francés había llamado la atención, a raíz de un libro colectivo fundador publicado a finales de la década de los años 80 del siglo pasado (Essais d’égo-histoire, 1987).

El texto que finalmente se ofrece hoy en este libro dista muchísimo de esas páginas, eso sí tentativas pero llenas de promesas. Por dos razones. Primero, porque la parte del volumen dedicada a esos años en un ambiente minero desde muchos aspectos emblemático de los rasgos fundamentales del Perú de esa época y que, décadas más tarde, estudiaría entre otros Heraclio, ha sido, ampliada, obviamente en una perspectiva innovadora no sencillamente explicativa, pero también más profundamente sugerente. En efecto, entreteje de manera muy acertada, y a la vez tan atractiva como sutil, lo que aparentemente dice (y puede distar bastante de lo que en el fondo quiere decir), lo propio, lo vivido, lo recordado, lo que dejaron escrito los especialistas de ciencias sociales que dedicaron libros o artículos a ese mundo a la vez tan genuinamente arraigado a un pasado secular y tan revelador de las imposiciones y tensiones del mundo moderno.

Después, porque sin duda bien consciente de los límites, y tal vez peligros, de la ego-historia, además señalados por varios colegas del gremio poco después de la publicación del libro dirigido por Pierre Nora, Heraclio no quería ofrecer una visión de sus primeros años que fuera retrodictiva, esto es que, a partir de resultados obviamente conocidos, buscase sus orígenes o motivaciones gracias a una especie de mecanicismo juzgado, sin decirlo, como inevitable e infalible. Por muy curioso que pueda parecer, no hay mirada hacia atrás, menos aún añoranzas, del autor en este libro que pudo ser escrito, como indica su autor, cuando ya el “tiempo libre” del retiro y el alejamiento de las urgencias cotidianas de la universidad lo hicieron posible.

Al contrario, en una dinámica constante siempre orientada hacia los condicionantes de las construcciones de los presentes sucesivos, trata de hacer palpable y entendible (sin duda para él también), su vida, a lo largo de sus etapas biológicamente ya largas, pero también investigativamente casi excepcionales pues abarcan desde finales de la década de los años 50 del siglo pasado y llegan hasta hoy, cuando acabamos de doblar el cabo del primer cuarto de éste. Bueno, el final del libro va incluso más allá pues diseña para el futuro una serie de reflexiones y de pistas para seguir pisando terrenos novedosos, dar más firmeza y credibilidad a conocimientos a pesar de las apariencias todavía cuestionables, abrir sobre todos campos nuevos con nuevas interrogaciones.

Evidentemente, nada de autocomplacencia ni ombliguismo retrospectivos sino, la voluntad constante de ir hacia adelante y ampliar los espacios del saber, de confrontar las hipótesis con la imperturbable realidad de los hechos y de los procesos.

De manera significativa, los capítulos, forzosamente muy diversos, de este libro han sido escritos bajo el doble lema de la historia y del recuerdo. Esta segunda palabra, dista bastante de la memoria. Sin duda, al preferirle recuerdo, Heraclio Bonilla, consciente del lastre a menudo paralizante de la memoria, revela claramente también cómo, si el que escribe habla incluyéndose en su propia trayectoria, lo debe hacer con la conciencia de que cada etapa, sumada a lo adquirido en las anteriores, fue diferente y que hoy es a la vez heredero de todo el pasado pero también otro, en particular por lo que ya conlleva de futuro.

Si se me permite una observación, tal vez el autor de Entre la historia y el recuerdo no ha puesto de realce con la suficiente nitidez e importancia un aspecto de su recorrido científico que subyace en muchas páginas y que los que le conocemos sabemos muy bien. Se trata en su pensamiento y su actuar ciudadano, del íntimo y constante vínculo entre investigación, solitaria (tan agradable desde muchos puntos de vista) y el deber de difundir (ofrecer), discutir, incluso a veces criticar, sus resultados, para hacerlos sociales esto es, aportes a la colectividad. Para prueba de esto, baste pensar en los comentarios nunca insípidos o neutrales que suscitan, todavía años después entre sus exestudiantes, las clases del profesor Bonilla y las reacciones que trascendieron a los medios, incluso al mundo de la política de la época con tufillo de escándalo, a partir de afirmaciones suyas, por ejemplo, en cuanto se refería a la Independencia el Perú.

Ya que aludo aquí a la pasión pedagógica de Heraclio, quisiera hablar de algo que él omite en su texto y, sin embargo pasa de ser una mera anécdota. Cuenta que cuando estuvo en Burdeos, el primer año de su estancia en Europa a mediados de los 60, asistía con nosotros “hispanistas” a las clases de profesor François Chevalier que le había traído a Francia y hablaba ese año en uno de sus cursos de “Comunidades y haciendas en los Andes”. Lo que no dice H. Bonilla, es que al final de sus exposiciones, F. Chevalier le dejaba más o menos el último cuarto de hora, para que aportase precisiones, ampliaciones, detalles reveladores. Siendo François Chevalier el profesor un tanto “a la antigua” y el gran historiador que era, tal reconocimiento nos parecía increíble para un estudiante que nos llevaba tan sólo un año y que, como demostraba por sus palabras, daba la prueba de que intuía perfectamente lo que necesitábamos y en cierta forma esperábamos.

Permítaseme, ahora, una nota personal que a pesar de todo no creo aquí fuera de lugar. El “hispanista” que entonces yo era trataba de no perder nada de lo que explicaba ese compañero de aula que tanto sabía y había vivido de lo que yo quería saber y vivir. Un día trató más largamente de un trabajo de campo que había realizado en un pueblo de Bolivia que, como revela este libro, ha sido para él, en su recorrido vital y científico, un hito insoslayable. El nombre del pueblo se me quedó grabado: Jesús de Machaca.

Ya se me estaba dibujando, mal que bien esto es confusamente, hacia dónde me quería orientar después de mis estudios universitarios, y, no sé por qué, me juré entonces que algún día, si las cosas salían como esperaba, yo también iría a Jesús de Machaca. Confieso que tardé unos cuarenta años en cumplir con esta promesa, pero lo importante no es esto, es que Heraclio Bonilla, sin saberlo, contó mucho en mi decisión de dedicarme, en cuanto pudiera, a la historia de los Andes.

Dada la forma que el autor quiso dar a su libro, viene a ser la historia de su formación, de su recorrido intelectual íntimamente compenetrado por la realización de sus compromisos con el Perú. Yo hablaba poco antes de anécdotas. Hay algunas en el libro que, por supuesto, no pasarán desapercibidas. Recuerdo aquí tan sólo una: la de preadolescente de Morococha que se ganaba unos cuantos soles pronunciando elogios póstumos de los humildes difuntos de la funeraria de su barrio. Así dio sus primeros pasos, el futuro autor de decenas de libros y centenares de cursos, en la oratoria.

Mucho más interesante es tratar de observar cómo (por qué encadenamiento de casualidades o de lógicas evoluciones) a lo largo de las décadas el doctor Bonilla eligió los temas y construyó sus directrices investigativas. Capítulo tras capítulo, el rompecabezas se va completando y haciendo significativo. Pero queda una incógnita. ¿Por qué decidió precisamente elegir unos y no otros? Es una pregunta que se puede hacer a cualquier investigador, que él puede contestar con argumentos obvios pero que no llegan a decir toda “la verdad” que el propio investigador a menudo tampoco llega a alcanzar.

Por lo que es de Heraclio Bonilla, a través de lo que dice, llama la atención un aspecto. Él siempre se situó en fronteras o situaciones límites, esto es que se podían apreciar de un lado y de otro. En Morococha, fue hijo de un obrero de la empresa minera pero que con el tiempo se convirtió en empleado, lo cual suponía para su familia cambios fundamentales. Cuando empezó sus estudios universitarios, estaba en Lima pero había llegado poco antes de la zona andina lo cual en el Perú de entonces no era poco decir desde muchos puntos de vista. Se formó primero en antropología en el Perú, pero terminó doctorándose en historia en Francia. Fue durante años profesor de esa asignatura, pero en la facultad de ciencias económicas de la Universidad Católica. Se alejó décadas del Perú pero desde lejos no dejó nunca de profundizar sus análisis y de precisar sus diagnósticos de los procesos vividos por su país. Se le conoce como historiador del siglo XIX, pero ha dado también numerosos aportes decisivos sobre el coloniaje, el siglo XX. Incluso muchas veces ha hecho más que incursionar en la actualidad y ha bajado a la arena resbaladizo y despiadada de la histoire du temps présent.

No cabe la menor duda de que sus situaciones personales sucesivas, algunas tan particulares en no pocos aspectos, por supuesto en unión con otros condicionantes de naturaleza diferente, han influido en las perspectivas, nunca estrechas ni reductoras, tan originales y novedosas de muchos de sus enfoques.

Para terminar, dos observaciones sobre ese recorrido vital e investigativo. Leyendo lo que Heraclio cuenta no tanto de sí como, finalmente, de su obra, se me ha venido a la memoria esa afirmación del gran medievalista francés Georges Duby. Según él, todo historiador debe ser antes de todo andariego (bourlingueur). Se nutre por supuesto fundamentalmente de sus largas horas de investigación sobre sus temas predilectos y centrales, sus resultados no pueden pasar de confrontaciones con otras ciencias más o menos cercanas, de contactos con colegas, de comparaciones con lo que hicieron en otros países sobre temas afines, con su manera de enfocar los procesos cualesquiera que sean, de sobreponerse a las dificultades de naturaleza diversa. El libro de H. Bonilla manifiesta repetidas veces cómo él cumplió con este precepto y todo el provecho que fue sacando de sus numerosos y a veces largos andares por tierras, ciencias o temas extrañas, que fuesen voluntarios y programados, o casuales e incluso algunos de ellos forzosos e improvisados.

Estas últimas constataciones llevan a poner de realce, para terminar, otra directriz importante del trabajo del maestro Bonilla. La historia en los diversos países de América latina ha por mucho tiempo padecido de su carácter esencialmente nacional, hasta se podría decir estrechamente nacional, en la medida en que era, a veces sin percibirlo siquiera, directamente heredera de las tensiones, prejuicios y hasta desgarramientos internos de esa región del mundo. Afortunadamente, en las últimas décadas las cosas han empezado a cambiar de manera positiva. Más allá de las condiciones objetivas y materiales que lo están permitiendo, el ejemplo de Heraclio Bonilla muestra que se trata antes de todo de un estado de espíritu, de una forma de pensar las realidades, de la voluntad de insertarlas a la escala que les da su coherencia y su plenitud: el área andina, en el caso de Heraclio Bonilla.

Bernard Lavallé

 

Esta es la Introduccion que hacia el Prof. Heraclio Bonilla a su ultimo libro escrito, 

Entre la Historia y el recuerdo (2025)

Introduccion

 

Luego de meditarlo por mucho tiempo, decidí escribir el presente texto, el cual es una combinación entre los recuerdos de mi experiencia en el Perú y otras partes del mundo, la reflexión sobre todo académica de esa experiencia, y algunos textos muy puntuales que aluden a algunos los problemas centrales de la historiografía del país. Entre esos textos, se publica aquí un resumen de mi tesis de Bachiller en Antropología sobre los medios de la comunidad indígena de Aucallama, en Chancay. También se resume en algunas páginas la organización social del pueblo de Jesús de Machaca, que fue escrita por mi amigo, el desaparecido antropólogo Cesar Fonseca. Y tres estudios sobre la economía lanar del sur, el caucho amazónico y las Constituciones del Perú y la América Latina. Además de esos trabajos puntuales, se incluyen dos consideraciones generales sobre la peculiaridad económica y política de la región andina en el largo plazo, así como las diferencias y semejanzas de las economías de exportación de esta región.

Me animé a escribirlo pensando en que estas consideraciones podrían ser de gran utilidad, sobre todo para los jóvenes investigadores. Cuando empecé mis trabajos, a fines de la década de los 50, el terreno estaba en “barbecho” y fue necesario desglosarlo para que los estudios y su interpretación avanzaran. Honestamente, pienso que a través de mis trabajos contribuí en ese avance del conocimiento. En cada uno de los libros anteriores he expresado mi deuda de gratitud hacia mis profesores, colegas y estudiantes, cuyos diálogos fueron muy importantes en mi reflexión. Es esta una buena oportunidad para reiterarle sus agradecimientos. Agradezco profundamente a Ludwight Charqui Flores, por la invalorable ayuda prestada en el reordenamiento de estas memorias.

 El Centro de Estudios para la America Andina y Amazónica, lamenta el fallecimiento de quien fue el Prof. Heraclio Bonilla. La historiografía latinoamericana y la de la América andina en especial, le debe mucho en su aporte para la comprensión de nuestra América. Todavía queda pendiente la presentación de su último trabajo que es una autobiografía académica: Entre la Historia y el Recuerdo (2025)

Heraclio Bonilla fue investigador del Instituto Perú de la Universidad San Martín de Porres de Lima y ha sido Profesor Titular del Departamento de Historia de la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, donde enseño desde 1996 hasta el 2022, habiendo sido su director entre 2010 y 2012, y desempeñándose igualmente como Coordinador de Postgrados entre julio de 2014 y junio de 2016. Obtuvo el doctorado en la especialidad de Historia Económica por la Universidad de París en 1970, y en Antropología por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en 1977. Ha enseñado como profesor visitante en las principales Universidades de América Latina, los Estados Unidos de América y Europa. Entre 1974 y 1981 fue miembro de la Mesa Directiva del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) con sede en Buenos Aires y entre 1984 y 1990 Coordinador de su Comisión de Historia Económica. Ha sido distinguido con becas del Social Science Research Council en 1976 y en 1988, y nombrado como Fellow de la John Simon Guggenheim Foundation en 1985, y del Institute for Advanced Study de Princeton en 1997. El 25 de marzo del 2015 la Universidad Ricardo Palma de Lima le otorgó el Doctorado Honoris Causa y el 19 de agosto del 2015 el Consejo Superior Universitario de la Universidad Nacional de Colombia le concedió la distinción de carácter nacional Medalla al Mérito Universitario Área de Derecho, Ciencias Sociales y Humanas como un reconocimiento a la dedicación, calidad académica y sentido de pertenencia.

Ha escrito y editado una cantidad importante de libros, numerosos artículos en revistas especializadas tanto nacionales como extranjeras, figurando entre los más recientes títulos publicados en este cuarto del siglo XXI: Entre la historia y el recuerdo (La Paz: Centro de Estudios para la América Andina y Amazónica, 2025); Las razones de la sin razón (La Paz: Centro de Estudios para la América Andina y Amazónica/Universidad Ricardo Palma, 2023); La historia económica del Perú del Tawantinsuyo a la actualidad (Lima: Universidad Ricardo Palma, 2022); El Perú y la guerra civil española, 1936-1939. La visión de la prensa peruana (Lima: Fondo editorial del Congreso del Perú, 2018); Las minas de Mariquita en el Nuevo Reino de Granada. Minería, mano de obra y circulación monetaria en los Andes del siglo XVII (Madrid: Doce Calles, 2015); Errata y el “bricolage” de la Historia (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2014); La metamorfosis de los Andes (La Paz: Centro de Estudios para la América Andina y Amazónica/Grupo editorial Kipus, 2014); El Perú de los últimos cincuenta años (Lima: Universidad de Ciencias y Humanidades, 2014); Consecuencias económicas de la independencia (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2012); La Constitución de 1812 en Hispanoamérica y España (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia y Fundación Alzate, 2012); La cuestión colonial (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2011); Etnia, color y clase en los procesos de independencia de los países andinos (Bogotá: Planeta, 2010); Metáfora y realidad de la independencia en el Perú (Lima: Fondo Editorial del Pedagógico San Marcos, 5a ed., 2010); La trayectoria del desencanto. El Perú en la segunda mitad del siglo XX (Lima: Fondo Editorial del Pedagógico San Marcos, 2ª ed., 2009); Haya de la Torre y la integración de América Latina (Bogotá: Convenio Andrés Bello, 2009); La cuestión agraria en España y en América Latina (Bogotá: Centro Cultural y Educativo Español “Reyes Católicos”, 2009) y El futuro del pasado. Las coordenadas de la configuración de los Andes 2 vols (Lima: Fondo Editorial del Pedagógico San Marcos/Instituto de Ciencias Humanas, 2005).

sábado, 7 de febrero de 2026

 EVENTOS

 

PRESENTACION LIBRO

En el auditorio Marcelo Quiroga Santa Cruz de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UMSA se presentó el libro de Fernando Cajias De la Vega, La provincia de Atacama (1825-1842). El comentario estuvo a cargo de Stephanie Vargas Mansilla, quien además realizo el estudio introductorio. Stephanie Vargas es investigadora asociada del CEPAAA (20-Mar-25).

QUINTA FERIA DEL LIBRO DE EL ALTO 

El CEPAAA participa por tercer año consecutivo en la 5ª Feria del Libro de El Alto organizado por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. Se contó con la participación y colaboración de Gonzalo Molina Echeverría, investigador asociado del CEPAAA (20-22-Abr-25)

DOCTOR HONORIS CAUSA

DE LA UNIVERSIDAD PRIVADA SANTA CRUZ DE LA SIERRA 

La Universidad Privada Santa Cruz de la Sierra (UPSA) otorgo el grado de Doctor Honoris Causa al Dr. Herbert S. Klein por sus importantes contribuciones a la historiografía boliviana. El evento estuvo presidido por su rectora Lauren Müller de Pacheco, que se realizó en el paraninfo universitario. El Prof. Herbert S. Klein forma parte del Concejo Asesor del CEPAAA. (30-May-25)

PRESENTACION LIBRO

En el auditorio de Casa Marcelo Quiroga Santa Cruz-Facultad de Humanidades, se presentó el libro de Ramiro Fernández Quisbert, Patrimonio documental y archivos históricos: Reflexiones sobre los archivos en Bolivia. Los comentarios estuvieron a cargo de René Santos Vargas, Gonzalo Molina Echeverría y Simón Cuba Quispe. Ramiro Fernández es investigador asociado del CEPAAA. (12-Jun-25).

PREMIO MUNDIAL LATINOAMERICANO DE CIENCIAS HISTORICAS 2025 

Con motivo de la realización del Primer Congreso Mundial de Estudios Históricos (2024), en la ciudad de Castellón, España, se hicieron las postulaciones a este Premio en Ciencias Históricas. Recibieron este galardón el Dr. Enrique Ayala Mora (Ecuador), Dra. Carmen Barcia (Cuba) y el Dr. German Carrera Damas (Venezuela). El Dr. Enrique Ayala Mora forma parte del Concejo Asesor del CEPAAA. (20-Jun-25)

PRESENTACION DE RETORNOS 23 

En el Auditorio “Silvia Rivera” de la Carrera de Sociología, de la Facultad de Ciencias Sociales de la UMSA se presento Retornos N° 23. En razón a que el numero estaba dedicado a Jaime Mendoza se realizo un coloquio en la que participaron tres de los autores Dr. José Roberto Arze, Dra. Beatriz Rossells y Dr. Andrés Claros, que contó con la moderación del Lic. Carlos Blanco, docente de la Carrera de Sociología de la UMSA. (26-Jun-25)

PRESENTACION DE LIBRO 

En el Salón Rojo del Palacio Consistorial del Gobierno Autónomo Municipal de San Andrés de Machaca se presentó el libro del Lic. Juan Carlos Zurita Zabaleta, Cacicazgo, justicia y religión en San Andrés de Machaca, siglos XVI-XVIII. En el evento participaron el honorable Alcalde Municipal de San Andrés de Machaca, Lic. Vicente Choquehuanca M, el Dr. Juan H. Jáuregui y el Jacha Mallku Félix Butrón. Juan Carlos Zurita es investigador asociado del CEPAAA (3-Jul-25)

PRESENTACION DE LIBRO 

En el auditorio de la Casa Museo Inés Córdoba y Gil Imana, se presentó el libro de la Dra. Pilar García Jordán, Unas fotografías para dar a conocer al mundo la civilización de la Republica Guaraya. En el evento participaron el Lic. Julio Alvarez Quispe, director del Centro de Investigaciones Socio comunitarias, dependiente de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia y el Dr. Alvaro Diez Astete como comentarista. El libro presentado forma parte de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia. La Dra. Pilar García Jordán forma parte del Concejo Asesor del CEPAAA (17-Jul-25)

XII CONGRESO DE LA ASOCIACION DE ESTUDIOS BOLIVIANOS 

En la ciudad de Sucre se realizó el XII Congreso de la Asociación de Estudios Bolivianos en la que participaron con ponencias Stephanie Vargas Mansilla PhD (c) “Metamorfosis en los márgenes: los camélidos de Atacama”; Gonzalo Molina Echeverria “El archivo fotográfico del Semanario Unión” y Miguel Angel Ramos Mendoza “La enseñanza de la historia en los colegios de la ciudad de La Paz, 1899-1932”. Stephanie Vargas, Gonzalo Molina y Miguel Ramos son investigadores asociados del CEPAAA. (21 al 25 de Jul-25)

PRESENTACION DE LIBRO 

En la ciudad de Trinidad, se presentó el libro compilado por la MSc. María del Pilar Gamarra Téllez, Biografía colectiva. Beni. El evento se realizó en instalaciones del Instituto Universitario de Artes de la Universidad Autónoma del Beni José Ballivián. Contó con la presencia del Rector de la Universidad, Jesús Eguez Rivero; el Presidente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, MSc. Luis Oporto Ordoñez. Pilar Gamarra Téllez es investigadora asociada del CEPAAA. (29-Jul-25).

DIRECTOR DE LA CARRERA DE HISTORIA DE LA UMSA 

Después de haberse realizado las elecciones docente-estudiantil para asumir el cargo de Director de la Carrera de Historia, dependiente de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor de San Andrés, el MSC. Ramiro Fernández Quisbert fue posesionado como Director de la Carrera de Historia. El evento se realizo en el Auditorio Marcelo Quiroga Santa Cruz de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación que contó con la presencia del Vicerrector de la UMSA, Dr. Tito Estevez; del Decano de la Facultad, MSc. Orlando Huanca; y de la Presidenta del Comité Electoral MSc. Sicorina Bustamante. El MSc. Ramiro Fernández es investigador asociado del CEPAAA. (4-Ago-25)

PRESENTACION DE LIBRO

Organizado por la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Francisco Xavier de Chuquisaca, en el salón del Rectorado, fue presentado el libro de Guillermo Calvo Ayaviri, La consagración de Bolivia al Santísimo Sagrado Corazón de Jesús, en conmemoración a su centenario en Sucre el 7 de agosto de 1925. La presentación estuvo a cargo de Edgar Valda Martínez, investigador asociado del CEPAAA. (14-Ago-25).

PRESENTACION DE RETORNOS 23 

En el Auditorio del Archivo y Biblioteca Nacionales de Bolivia (ABNB) se presentó Retornos N° 23, numero dedicado en homenaje a Jaime Mendoza. En el evento participaron el Lic. Máximo Pacheco Balanza, Director del ABNB; MSc. Edgar Valda Martínez, de docente de la Carrera de Historia de la UMSFXCh, Sucre; Dr. Ignacio Mendoza de la Fundación Sucesión Mendoza y Gonzalo Molina Echeverria, editor de Retornos. (23-Ago-25)

XV ENCUENTRO LATINOAMERICANO DE BIBLIOTECARIOS,

ARCHIVISTAS Y MUSEÓLOGOS 

Con los auspicios de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba y la Universidad Mayor de San Simón, se realizó el XV Encuentro Latinoamericano de Bibliotecarios, Archivistas y Museólogos. En el mencionado evento participo Gonzalo Molina Echeverria con el informe de trabajo “La colección documental y bibliográfica Jaime Mendoza”. Gonzalo Molina es investigador asociado del CEPAAA. (26-29-Ago-25).

III CONGRESO NACIONAL DE HISTORIA DE BOLIVIA

Con motivo de Bicentenario de Bolivia se celebró el III Congreso Nacional de Historia de Bolivia, organizado por la Carrera de Historia de la UMSA, bajo el tema “Bicentenario de la independencia de Bolivia. Raíces ancestrales, legado colonial, 200 años de construcción nacional”. Participo Miguel Angel Ramos Mendoza con el tema “Una destacada publicación fotográfica sobre el proceso educativo en La Paz hasta la primera mitad del siglo XX”. Miguel Ramos es investigador asociado del CEPAAA. (1 al 5 de Sep-25)

PRESENTACION DE LIBROS DEL FONDO EDITORIAL DEL CEPAAA 

Como parte de las actividades de los 59 años de existencia de la Carrera de Historia de la Universidad Mayor de San Andrés, en el auditorio Marcelo Quiroga Santa Cruz, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, se realizó la presentación de dos libros del Fondo editorial del CEPAAA:

Lic. Juan Carlos Zurita Zabaleta, Cacicazgo, justicia y religión en San Andrés de Machaca, siglo XVI-XVIII.

MSc. Rómulo Vargas Aramayo, La formación de la ciudadanía en el Estado boliviano y el papel del registro civil, 1938-1970.

El evento estuvo presidido por el MSc. Ramiro Fernández Quisbert como Director titular de la Carrera de Historia de la UMSA en la que participaron como comentaristas la Dra. Nilda Remedios Quevedo Zúñiga; el Dr. Juan H. Jáuregui; el periodista Guimer Zambrana y Félix Butrón, Jach’a Mallku Marka Aransaya de San Andrés de Machaca. Juan Carlos Zurita es investigador asociado del CEPAAA. (16-Sep-25)

XV CONGRESO DE ARCHIVOLOGIA DEL MERCOSUR 2025 

En la ciudad de La Paz, se realizó el XV Congreso de Archivología del Mercosur (CAM) 2025 en varios de los centros culturales dependientes de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia. En el mencionado evento participaron con ponencias Gonzalo Molina Echeverría, “Bibliografía archivística boliviana”; y “El legado archivístico de Gunnar Mendoza Loza”; el MSc. Humberto Mamani Espino, “Archivo electoral de Bolivia”; el MSc. Fernando Chuquimia Bonifaz, “Los archivos del Ministerio de Economía: Fuentes para la historia económica nacional (siglos XIX-XX)”. Gonzalo Molina, Humberto Mamani y Fernando Chuquimia son investigadores asociados del CEPAAA. (17-19 de Sep-25)

HUAYNAFEX,  FERIA INTERNACIONAL DE EL ALTO 

Organizado por la Cámara de Industria, Comercio y Servicios de la ciudad de El Alto, se realizó el Huaynafex, la Feria Internacional de El Alto. Miguel Angel Ramos Mendoza participó con la exposición: “La construcción histórica de la ciudad de El Alto: La fotografía como herramienta de investigación”, en el HuaynaBook de la Federación Departamental de Libreros. Miguel A. Ramos es investigador asociado del CEPAAA. (8-12-Oct-25)

2° ENCUENTRO INTERNACIONAL DE ESCRITORES

Y GESTORES CULTURALES

En la ciudad de Riberalta, Beni, se realizó el 2° Encuentro Internacional de Escritores y Gestores Culturales, que contó con el auspicio del Gobierno Autónomo Municipal de Riberalta y la Casa de las Culturas Amazónicas de Riberalta. María del Pilar Gamarra, como Presidenta de Directorio de la Casa de las Culturas Amazónicas, presento el estudio arquitectónico del Complejo Cultural de la Casa de las Culturas Amazónicas de Riberalta, realizado por la carrerea de Arquitectura de la Universidad Católica Boliviana San Pablo, sede Santa Cruz. El evento conto con la paricipacion de importantes historiadores y gestores culturales brasileños, que junto a los escritores benianos mostraron la importancia de este espacio de la Bolivia Amazonica. Pilar Gamarra es investigadora asociada del CEPAAA. (9-10-Oct-25)

3a RUTA DEL LIBRO

En la ciudad de El Alto se realizó la 3a Ruta del Libro. En el evento participo Miguel Angel Ramos con la “Exposición sobre la construcción histórica de El Alto. La fotografía como herramienta de investigación”. Miguel A. Ramos es investigador asociado del CEPAAA. (15-Nov-25)

CHARLA MAGISTRAL 

En el auditorio del Centro Cultural Museo Marina Núñez del Prado, dependiente de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, se realizó la Charla magistral de la Dra. Giovana A. Ninachoque Quispe con el tema “Mujeres con Agencia: Tierra, comercio y transformación social en La Paz (1892-1953)”. En el evento participaron la Directora del Centro Cultural Lulhy Cardozo y en forma virtual la Dra. Enriqueta Quiroz del Instituto José María Luis Mora (México), la Dra. Aurora Gómez del Colegio de México y la Dra. Khaterine Orquera de la Universidad Andina Simón Bolívar, sede Ecuador. Giovana A. Ninachoque es investigadora asociada del CEPAAA. (28-Nov-25)

NUEVOS ASOCIADOS DEL CEPAAA

En la presente gestión de 2025 fueron incorporados como nuevos investigadores asociados del Centro de Estudios para la America Andina y Amazonica a Miguel Angel Ramos Mendoza y Rómulo Vargas Aramayo, a quienes les damos la bienvenida.

viernes, 5 de febrero de 2016

CAMBIOS EDUCATIVOS EN LA HISTORIA RECIENTE DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA

Retornos Nº 14
Revista de Historia y Ciencias Sociales
La Paz, diciembre de 2014




CAMBIOS EDUCATIVOS EN LA HISTORIA RECIENTE
DEL ESTADO  PLURINACIONAL DE  BOLIVIA
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Ramiro Fernández Quisbert
Instituto de Investigaciones Historicas
Carrera de Historia
Universidad Mayor de San Andrés
(La Paz, Bolivia)
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Introducción
            Estudiar la educación como parte del proceso de socialización que vivimos los individuos, es una tarea compleja, mucho más aún si pretendemos tratarla con el método histórico que nos ubica a los fenómenos educativos en el decurso del tiempo histórico. De hecho se puede tener muchas miradas al respecto de los procesos educativos. Partir desde su perspectiva familiar-comunal cotidiana o desde los centros educativos donde se hace un tratamiento sistemático del conocimiento adquirido por la humanidad, muchas veces cuando se piensa en ello, se hace un recuento cronológico de la legislación educativa, donde el eje de la historia es la promulgación de los decretos y leyes educativas. Por otra parte, se la mira en cuanto a su capacidad de cobertura social, inclusión, exclusión, tema relevante cuando se habla de privilegios que hace la escuela en su ejercicio, en otros casos, más bien interesan aspectos administrativos financiero-estructurales, pero también temas teórico-conceptual, ideológico-culturales que hacen parte importante de la definición en cuanto a su organización curricular, contenidos educativos e introducción de nuevas técnicas, estrategias educativas e introducción de nuevas tecnologías.
            En este caso, nos interesa saber cómo ha sido, la relación del sistema educativo con el Estado, las políticas educativas hacia la población y sus vínculos con los procesos políticos.
            Desde la teoría política hemos llegado a comprender que la educación hace parte de los aparatos del Estado, en este caso del aparato ideológico,[1] lo que significa que se halla ligada a las dinámicas de poder internas o externas del propio estado, pero además que a través de ellas, se manifiestan las fuerzas hegemónicas dominantes en contra de los grupos dominados, como dice Gramsci, existe una escuela oligárquica y una escuela democrática:

"La escuela tradicional era oligárquica porque estaba destinada a la nueva generación de los grupos dirigentes, la cual estaba destinada, a su vez, a convertirse en dirigente; pero no era oligárquica por su sistema de enseñanza. Lo que caracteriza socialmente a un tipo de escuela no es la adquisición de actitudes de dirección ni la tendencia a formar seres humanos superiores. La característica social viene dada por el hecho de que cada grupo social tiene un tipo de escuela propio, destinado a perpetuar en estos estratos una determinada función tradicional, dirigente o instrumental. Si queremos romper esta trama, no hemos de multiplicar y graduar los tipos de escuela profesional, sino crear un tipo único de escuela preparatoria (elemental-media) que lleve al niño hasta el umbral mismo de la elección profesional y, a la vez, lo forme como persona capaz de pensar, de estudiar, de dirigir o de controlar a los que dirigen".[2]
Evidentemente la educación tiene un nexo con el poder y con el Estado, para Gramsci la multiplicación de los tipos de escuela profesional tiende a eternizar las diferencias tradicionales, pero tiende también a suscitar estratificaciones internas en estas diferencias; por ello da la impresión de una tendencia democrática. La escuela crea diferencias, por ejemplo, entre el peón y el obrero cualificado, entre el campesino y el geómetra o el agrónomo subalterno, este mismo aspecto visto desde otra óptica por Pierre Bordieu nos permite comprender que la educación es un campo de poder,[3] donde se disputan intereses de clase o casta, abierta lucha ideológica, pero además un terreno fértil donde se desarrolla el capital simbólico de los sectores dominantes y los dominados. En este ámbito cabe señalar la atención a Políticas educativas colonizadoras, civilizadoras, homogeneizadoras, asimiladoras, impuestas a los indígenas en Latinoamérica y desde luego en Bolivia, desde la invasión hasta nuestros días.  
Estos temas se hallan en el ojo de la tormenta del debate educativo, de ahí que se hace necesaria una reflexión de la relación Estado-educación en Bolivia, mucho más en el actual proceso de cambio, que es el más significativo de este tiempo histórico sólo equiparable al proceso revolucionario de 1952.
Estado boliviano y educación
            La crisis colonial en Charcas, (territorio del otrora Kollasuyu prehispánico),  anunció el advenimiento de otro tipo de sociedad, una sociedad más equitativa y justa, ya que en la lucha por destruir el yugo español, habían participado diversos grupos sociales en pos del respeto a sus derechos,[4] sin embargo, con la creación de la república, la carta magna de 1826 dio vida al Estado Boliviano, que estableció una nueva estructura social basada en la exclusión de sectores mayoritarios importantes de la sociedad.
            En la nueva constitución política del Estado ya la educación jugaba un papel de importancia, los combatientes de aquella hora estaban conscientes del rol de la educación en el avance o estancamiento del país, ya en medio de los  debates entre   proteccionismo y librecambio,  se pretendía fortalecer la educación ciudadana, con el triunfo liberal de fines de siglo XIX, este proceso se consolidó, como menciona Greby U. Rioja:
“La política educativa en Bolivia se encargaron de construir una ininteligible estructura  de exclusiones distinguiendo tipos de ciudadanos, y marginando completamente a los no ciudadanos /…/ las mujeres a quienes no se les          reconocía sus derechos a participar en actividades políticas y               administrativas”.[5]
Ante semejante discriminación de género, de etnia y cultura, hubo serios intentos de avance en la educación, a través de políticas estatales y en favor de sectores marginados, muestra de ello fue la labor del célebre Modesto Omiste, que en Potosí encaró reformas innovadoras.[6] 
            Emergió el Estado Liberal, que pese a los avatares se mantuvo de 1900-1952. El sistema liberal basado en la propiedad privada, favorecía a todas luces, a los dueños de minas y los señores hacendados, que iniciaron un proceso de modernización del país y que también puso énfasis en la educación habiendo traído a la misión belga, la misma que dio las bases ideológicas de la educación en la primera mitad del siglo XX.[7]
            De la crisis general del sistema político después de la guerra del Chaco, se entró en una gran hecatombe social que sólo concluyó con la revolución del 52. La emergencia de los mineros y campesinos, estableció el nuevo modelo de  capitalismo de estado, sustentado en los pilares de la nacionalización de las minas, reforma agraria, voto universal y la reforma educativa de 1955.[8]
            Este modelo educativo pese a los parches puestos por las dictaduras y el proceso educativo del gobierno de la Unidad Democrática Popular (UDP), se mantuvo en sus líneas generales, aunque en muchos rasgos deformada. Un significativo avance, se dio entre 1982-1985, gracias a la apertura democrática y la implementación de políticas favorables a las mayorías indígenas-populares, con el programa de alfabetización llevada a cabo por el Servicio Nacional de Alfabetización Popular (SENALEP), ampliándose las propuestas del propio magisterio y las universidades, sin embargo, fue la hiperinflación galopante la que se encargó de liquidar todo posible cambio significativo y la desubicación de los planteamientos de las organizaciones sociales que se encargaron de enterrar su propio proyecto político, algo a lo ya que estamos acostumbrados los bolivianos.
            En 1985 este modelo fue desmontado y se inició un ajuste estructural, a través del DS. 21060, que introdujo un modelo neoliberal, basado en el librecambio, la libre competencia, la flexibilidad laboral, que privatizó y capitalizó las empresas públicas, relocalizó 20.000 mineros y cerró las minas, vendió la Empresa Nacional de Ferrocarriles (ENFE), la Empresa Nacional de Telecomunicaciones (ENTEL), Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), entre otras. En 20 años de vigencia en las que se intercalaron en la administración del Estado Boliviano, los partidos Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Movimiento de Izquierda revolucionaria (MIR) y Acción Demócrata Nacionalista (ADN), en alianza con otras fuerzas menores, que hizo crisis desde los años 2000. Con la guerra del agua, donde se expulsó una transnacional de agua en Cochabamba y luego la guerra del gas donde se derrotó al gobierno de Sánchez de Lozada. Como parte de este proceso también se dictó una ley de Reforma Educativa la 1565, implementando un modelo educativo basado en el constructivismo, con el apoyo de la UNESCO y como parte del paquete de ajuste estructural.
            Con la llegada de Evo Morales al gobierno se dio impulso al modelo económico de socialismo-comunitario, según Álvaro García Linera, un modelo basado en las raíces democráticas de inclusión del pueblo que generó un cambio movilizado y que pudo hacer que incluso se cambie la constitución política del Estado y paulatinamente se de un potenciamiento de la economía social y comunitaria.[9]
            Con estos antecedentes históricos de contexto, la pregunta que nos formulamos para investigar debería apuntar a explicar ¿qué cambios significativos experimentó en todo el proceso histórico reciente la educación?, para llegar a comprender este proceso más adelante desarrollamos aspectos fundamentales de la historia de la educación de los últimos años de fines del siglo XX y principios del siglo XXI.
Antecedentes de las reformas educativas
            En Bolivia, como dijimos anteriormente, los procesos educativos, tuvieron estrecha relación con los cambios de políticas socioeconómicas del Estado. Así en el siglo XIX, con el proceso independentista se introdujeron los primeros cambios, la educación influida por el pensamiento pedagógico de J.J. Rousseau contenido en su libro El Emilio, influyó en los planteamientos de Simón Rodríguez que intentó generar un cambio de la educación eclesiástica colonial basada en el Tribium y el Cuatribium, implementada por jesuitas y franciscanos en escuelas, colegios y universidades.[10] Planteamiento que fue frenado por el conservadurismo, que no dejó desarrollar una educación laica, donde la educación actúa al margen de la tuición de la iglesia católica.
            Según Suárez Arnéz sólo llega este cambio a fines del siglo XIX y principios del siglo XX, con Juan Misael Saracho, el plan Sánchez Bustamante de 1908, con Modesto Omiste que hizo cambios en la educación de Potosí, y con la creación de las escuelas ambulantes y la acción fructífera de la Misión Belga dirigida por George Rouma.[11]
            En el siglo XX, a partir de esa búsqueda incesante en Europa y América de la comisión impulsada por el Ministerio de Educación, Misael Saracho y Sánchez Bustamante, se dio la creación de la Normal de docentes de Sucre, donde se dio la experiencia educativa más relevante que fue la propiciada por la Misión Belga dirigida por George Rouma, la misma que fortaleció los centros de formación de docentes,[12] la Normal de La Paz, las normales rurales. Otra vertiente de experiencias en educación, fue la que propiciaron la educación indígena, las más significativas, la de Eduardo Nina Quispe[13] y de Warisata, liderada por Elizardo Pérez y Avelino Siñani, que intentaron democratizar la educación,[14] para indígenas del campo y las ciudades. Otro momento histórico de la educación se inicia con el Estatuto Sánchez Bustamante que se promulgo en los años 1930, estableciendo como actos importantes la autonomía universitaria y la creación de una escuela de indígenas en Miraflores,  muy criticada por Elizardo Pérez.[15]
            Después de la guerra del Chaco la lucha por la educación fue mucha más intensa, Roberto Choque al respecto de la educación indígena sostiene que este fue un planteamiento constante de los movimientos indígenas, que estuvo presente en el sexenio y luego como propuesta principal de la revolución de 1952.[16] Es bueno también anotar en este proceso las experiencias educativas adventistas que contribuyeron significativamente para abrir el tema educativo en el país en la primera mitad del siglo XX.[17]
            La reforma educativa nacionalista se dio con la promulgación del Código de la Educación Boliviana, la misma se abre a la educación universal, democrática que permite el ingreso a las escuelas de todos los sectores sociales, por lo menos como posibilidad legal que paulatinamente engarza el desarrollo de la escuela pública tanto en el campo y las ciudades.[18] El nuevo régimen impulsado por las circunstancias tuvo que tomar las siguientes medidas históricas: nacionalización de las minas, reforma agraria, voto universal, en el orden socioeconómico.
            En cuanto a la educación en 1953 se nombró Ministro de Educación y Cultura a  Fernando Iturralde Chinel, como Director del Instituto de Investigaciones Pedagógicas al Prof. Guido Villagómez. Fueron éstos en sendas discusiones del momento y compelidos por las circunstancias los que debían enfrentar los grandes cambios que el momento requería, sin embargo, no se podía improvisar los cambios en el aspecto educativo, lo que los llevó a plantear la formación de una comisión de alto nivel para estudiar una posible reforma educativa.
            En esta comisión  debían estar especialistas en la materia así como intelectuales de distintas ramas del saber, fue convocado para este fin el reconocido escritor Fernando Diez de Medina y otras nueve personas más, que  a lo largo de dos años prepararon el documento que vio la luz el 20 de enero 1955, bajo el título de Código de la Educación Boliviana. En ese momento, se hallaba como Ministro de Educación, Federico Alvarez Plata, un militante del MNR que fue un organizador de sindicatos en el área rural. El 9 de abril de 1956, es posesionado como Ministro de Educación y Cultura, Fernando Diez de Medina, apoyado como oficial mayor del ministerio el Prof. Humberto Quezada, luego José Rocha Bolaños y finalmente Julio Lairana, como Director General de Educación. En aquellos años Carlos Serrate  Reich,  fungía como Director Nacional  de Cultura, posteriormente Raúl Calderón Soria. También fue Ministro de Educación de aquella época Ñuflo Chávez Ortiz.
            El contenido popular de la medida del Código de la Educación Boliviana, hizo que la educación sea incluyente de los sectores sociales y el Estado cumpla con el precepto de que la educación es prioridad del estado. Así pese a las limitaciones económicas la educación con todos sus problemas cumplió con la cobertura suficiente para generar un cambio significativo, que sería coartado por las reformas educativas de las dictaduras que no fueron otra cosa que modificación en algunas áreas del curriculum y no fueron cambios profundos. En 1969 en el gobierno de Alfredo Ovando, como Ministro de Educación, Mariano Baptista desarrolla una conferencia nacional de alfabetización y educación de adultos y muy imbuidos de la acción de cambio educativo en América Latina y principalmente en Brasil con los planteamientos de Paulo Freire, invitó a Paulo de Tarso, pedagogo brasilero que planteó generar un cambio fundamental en la educación iniciando una educación liberadora y antiimperialista.[19]
            A la sazón, los maestros en esta misma línea aunque con muchos debates internos desarrollan el Congreso de Educación, en los años 70, y se hicieron participes de la Asamblea del Pueblo, en la universidad se dio lo que llamaron “revolución universitaria”, liderada por dirigentes trotskistas y del Ejército de Liberación Nacional (ELN), que buscan una educación liberadora, aunque con divergencias ideológicas, ante esta efervescencia revolucionaria,  tanto en Bolivia como en América Latina, nace el Plan Cóndor, que impone dictaduras militares que ahogan en sangre estos postulados educativos.
            En Bolivia bajo el gobierno del Banzerismo, se crean instituciones llamadas al control del sistema educativo, como el Consejo Ejecutivo Nacional de Educación Superior (CENES) y nuevamente se hacen parches a la educación, con reformas esporádicas, los planteamientos quedan prácticamente paralizados, luego de siete años de férrea dictadura vino la derrota del régimen dictatorial, que generaron nuevas propuestas de cambios educativos en democracia, recuperan los contenidos propuestos en el congreso de maestros educativos y para la alfabetización, los postulados de la educación liberadora que se plasman en la experiencia del programa de alfabetización del SENALEP, en el gobierno de la UDP de 1982 a 1985.
            Creándose una comisión educativa que se debía ocupar de estudiar ante la crisis educativa que se experimenta, una propuesta de Reforma Educativa, que contemple la necesidad de los cambios de enfoque y de visión en el ámbito de la enseñanza. Esta comisión trabajó en la propuesta que desde luego tiene la orientación que ya tiene el SENALEP, que trabaja con contenidos interculturales, con planes y programas situados y regionalizados, adecuándose a las realidades locales, recuperando postulados del código de la educación boliviana, los núcleos educativos de la experiencia de Warisata, y los contenidos transversales de la educación democrática, popular, antiimperialista, que había sido renombrada en los congresos educativos de los años 70[20] de docentes, refrendados por los congresos de la Central Obrera Boliviana.[21]
            La crisis de la UDP y la exacerbación de las demandas de los movimientos sociales hacen que también naufraguen los postulados educativos de contenido popular, porque no pasan más allá de la retórica, y los contenidos y la currícula de la educación primaria, secundaria y superior se halla en una innegable crisis anclada en postulados y prácticas pedagógicos conductistas, que no innovan ni los textos educativos, menos los métodos y técnicas educativas.[22]
            Pero no sólo es el caso boliviano que experimenta esta anomalía educativa. La hiperinflación a la que había llegado el gobierno de la UDP, mandó al tacho, todos los postulados educativos y así también la retórica revolucionaria de los movimientos sociales, que son duramente golpeados por el decreto 21060 que aplica el nuevo gobierno del MNR vigente desde 1985 hasta 2005. 20 años donde las ideas del neoliberalismo dominan el escenario político y también el educativo, una comisión educativa a la cabeza de Enrique Ipiña Melgar, hace un diagnóstico de situación de la educación nacional y plantea la realización de congresos de maestros y otros interesados en el tema donde se discuta el cambio educativo.
            Esta comisión estudia los modelos o nuevos paradigmas educativos que se están dando a nivel internacional y además las posibilidades financieras de aplicar una reforma educativa, lo que hace que se adhiera a las reformas planteadas por la UNESCO a nivel internacional, que recoge las nuevas tendencias educativas constructivistas aplicadas en la educación primaria fundamentalmente, no llegándose a los niveles de secundaria y universitaria.[23] Así antes de finalizar el siglo XX, se da en 1994 la promulgación de la Ley 1565 de Reforma Educativa de orientación constructivista aplicada desde 1994 al 2010.
La Ley 1565, La Reforma Educativa Neoliberal
            El Equipo Técnico de Apoyo a la Reforma Educativa (ETARE), fue el primer organismo creado por el gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada, que trabajó de 1991-1993, ocupándose de estudiar la posibilidad de implementar una nueva reforma educativa en Bolivia, el funcionamiento de este organismo fue apoyado por organismos internacionales, el presidente Sánchez de Lozada, el 7 de julio de 1994, promulgó La ley 1565, que estaba muy relacionada con la Ley de Participación Popular (Ley 1551) que amplió la cobertura de los municipios como entes autónomos con personería jurídica y que permitiría la acción de las juntas escolares en las organizaciones territoriales de base (OTBs), las comunidades indígenas, los pueblos indígenas, las comunidades campesinas y juntas vecinales, las mismas que debían coadyuvar en ejercer control a las actividades educativas.[24].
            Víctor Hugo Cárdenas, vicepresidente de la República de Bolivia, fue uno de los que impulso esta ley, dándole un contenido cultural, con el que se pretendía de alguna manera recuperar los valores ancestrales indígenas, estimular la educación intercultural e intracultural, que ya estaba presente en la redacción de los libros blanco y rosado, de esta reforma educativa.[25]
            Otro de los protagonistas de ese momento fue el Ministro de Educación, Enrique Ipiña Melgar, que sostenía que esta reforma tenía como principios la educación para la vida y el aprender a aprender, de esta manera, en la primera fase se implementó el programa de transformación que alcanzaría al nivel primario y desarrollaría con énfasis las áreas de razonamiento matemático y lectoescritura, planteaba que los cambios educativos se debían dar en 20 años.[26] La reforma constructivista que debía vivir este proceso, según Arnal,  perseguía una educación holística, una educación situada, pertinente, y que el nuevo paradigma educativo era el constructivista, basado en la psico-biología de Piaget, la pedagogía histórica de Vigotski y el aprendizaje significativo de Ausubel, todo estos postulados se basaban en los programas educativos de la UNESCO y en experiencias como las del AECI en España.[27]
            Como menciona Fernando Garcés, basándose en estudios diagnósticos de Albo, Contreras y Talavera,[28] la ley 1565 (7 de julio de 1994), fue parte de un paquete de reformas del Estado de segunda generación,[29] y estuvo vigente desde 1994 hasta 2010. En 1995 entra en funcionamiento los primeros 300 núcleos elegidos para entrar en el programa de transformación curricular bajo resolución secretarial Nº117.
            En este tiempo sólo se aplicó el programa de transformación en los niveles primarios, además se impulsa la red de ayuda al docente, creándose el subsistema de asesoría pedagógica, asesores pedagógicos que deberían atender los 300 núcleos que se habían incorporado en el proceso de reforma educativa. El programa de capacitación implementó además la actualización de asesores pedagógicos, además implementó el Sistema de Medición de Calidad Educativa (SIMECAL) como ente evaluador de la calidad, a la cabeza de la chilena Susana Hannover, los procesos educativos que controlaban la calidad educativa, ascensos de categorías docentes, ingreso de estudiantes a las normales y otros.
            Garcés sostiene que “La reforma educativa, a través del ETARE, fue diseñada por fuera del Ministerio de Educación, se la diseñó en el Ministerio de Planeamiento y Coordinación. Fue diseñada en diálogo con los organismos de cooperación internacional fundamentalmente el Banco Mundial y Banco Interamericano de Desarrollo, sus propios promotores reconocen que inicialmente estos organismos no querían financiar la parte curricular sino solo la reforma administrativa del sistema”.[30] Lo hicieron como parte del paquete de reformas de segunda generación neoliberal.
            La reforma tuvo muchos matices pues fue parte de los distintos gobiernos en la última etapa estuvo en el ministerio de educación Hugo Carvajal del MIR y luego el Tito Hoz de Vila de ADN, bajo la lógica de estos gobiernos del pacto por la democracia y la mega-coalición. Dentro de este proceso se planteó que para que la educación mejore se debía cualificar el programa de formación docente, por ello la universidad debía coadyuvar en esta tarea administrando los institutos normales superiores, en este marco, la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) forma docentes desde el año 2000 hasta el 2005, lo propio ocurrió en las normales de Santa Cruz, Tarija, Potosí, Cochabamba, Beni. Esto permitió que se encuentre la educación superior en ambos niveles científicos educativos. En un balance crítico de aquella experiencia se reconoce que esa fue una experiencia educativa fructíferas, aunque con fuerte oposición de la confederación de maestros y las federaciones departamentales que tenían como cupos políticos asignados, en la docencia, en desmedro de las políticas educativas.
            Un acierto en esta materia fue el encuentro de enseñanza aprendizaje de las ciencias sociales, historia y literatura, que reunió a docentes de secundaria y universidades para debatir temas como el de la didáctica de las ciencias sociales y la historia, en la que expuso el pensamiento constructivista Blanca Gómez[31] en el marco de la reforma educativa constructivista, intentando influir decididamente en el cambio curricular de secundaria y de la propia universidad, así también se hicieron significativos avances en otras ramas del conocimiento impulsándose las olimpiadas de matemáticas y física, la formación de maestros a nivel licenciatura, en programas de formación docente, en el que jugaron un papel protagónico, las nuevas universidades privadas, que surgieron como hongos sin mucho control académico, lucrando con la educación, haciéndose parte de la oferta educativa a nivel nacional.
            Como dijimos, otro efecto de la ley, fue la proliferación de las universidades privadas a lo largo y ancho del país, debido a que la ley preveía normativa para ello, cantidad de profesionales con el concepto de la excelencia académica se lanzaron a crear universidades con distintos énfasis en carreras técnicas y comerciales así emergieron, la Universidad Santo Tomas de Aquino, la Universidad Franz Tamayo, la Universidad Del Valle, la Tecnológica, la Corea, la UDABOL, la UPB y tantas otras, que de alguna manera coadyuvaron en la formación docente para la reforma, preparando en sus programas de formación docente a los licenciados en pedagogía, antes de la reforma el título que ostentaban los maestros sólo era de técnicos superiores.[32]
            A 20 años de aquella reforma se puede sostener que fueron los aspectos más negativos, que positivos que dejó aquella experiencia, que sumió a la educación pese a la gran inversión, en una crisis educativa, que no pudo llevar adelante sus postulados primarios, corroborándose estos extremos en los actuales bachilleres que no presentan las competencias pregonadas por el programa de transformación, que puso sus esfuerzos en las áreas matemáticas y de lectoescritura.
            Esta experiencia educativa quedó trunca y se planteó repetidas veces y por distintos actores la necesidad de transformarla, así llegaría el planteamiento del anteproyecto de ley educativa “Avelino Siñani-Elizardo Pérez”, muy debatida por los sectores sociales y que en 2010 de convertiría en la ley 070 de reforma educativa Avelino Siñani-Elizardo Pérez, que analizaremos a continuación.
La ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez y los nuevos rumbos educativos 2010-2015
            El año 2004-2005, el Movimiento al Socialismo tuvo amplio apoyo del sector del magisterio, el Movimiento al Socialismo (MAS) les había prometido cambios fundamentales, con esta consigna apoyó abiertamente la campaña de liquidación de la experiencia educativa, iniciada por las universidades en las normales superiores, esa relación que intentaba tender puentes entre la educación primaria, secundaria y superior. Expulsaron a las universidades de las normales superiores, colocando un candado para que los docentes universitarios, no enseñen en los institutos normales superiores, dando prioridad a los maestros titulados en ellas.
            Estos nuevos bríos llegaron con la nueva administración del Estado generando gran expectativa en la comunidad educativa, así inició sus actividades el flamante Ministro de Educación Felix Patzi. El flamante ministro ya había manifestado sus posiciones sobre la educación y la reforma en su libro Etnofagia Estatal,[33] sus postulados desde esta cartera dieron espacio a un áspero debate sobre la educación laica, la coeducación, la descolonización, sus opositores naturales fueron los sectores ligados a la educación católica y desde luego las críticas por parte de la iglesia desataron mucha oposición en amplios sectores de la población, fue en este periodo que pudimos ver la teoría hecha carne, el aparato ideológico del Estado Boliviano, resistió los embates de Patzi, la iglesia no permitió que se toque la materia de religión en las aulas y los medios de comunicación hicieron coro, desatando una campaña dura contra el ateo-comunista Patzi, ese radicalismo finalmente le costó el cargo, fue derrotado en el campo de poder educativo y el de la opinión pública, pese a ello se plantaron las bases para la discusión sobre la necesidad de operar cambios en la educación.
            Como  se plantea en el documento de currículo base elaborado en esos años, el año 2004, tras los movimientos sociales anti neoliberales, se crearon las condiciones necesarias para promover un proceso de cambio en el Sistema Educativo Nacional. Bajo esa coyuntura el Ministerio de Educación y Culturas junto al Consejo Nacional de Educación impulsaron reuniones nacionales, talleres temáticos, congresos departamentales y nacionales, fue así que se llevó acabo el  Primer Congreso Nacional de Educación de los Pueblos Indígenas Originarios, en la ciudad de Santa Cruz el año 2004.[34]
         “Tras los fallidos intentos de cambiar las políticas educativas neoliberales, el año           2006 se realizar dos acciones que dieron lugar al inicio a la Revolución Educativa,        primero se creó por D.S. N° 28725 la Comisión Nacional de la Nueva Ley         Educativa Boliviana y que remplazó al Consejo Nacional de Educación”.[35]
Para llevar adelante este proceso se conformó una Comisión Nacional, la misma tuvo la siguiente participación:
            La Comisión Nacional estuvo compuesta por 22 instituciones y organizaciones nacionales: Central Obrera Boliviana (COB), Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia (CTEUB), Confederación Nacional de Maestros de Educación Rural de Bolivia (CONMERB), Confederación de Estudiantes Normalistas de Bolivia (CEN-B), Confederación de Estudiante de Secundaria de Bolivia (CES-B), Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), y los Consejo Educativos Aymara (CEA) y de la Nación Quechua (CENAQ), Federación Nacional de Mujeres Campesinas de Bolivia-Bartolina Sisa, (FNMCB-BS), Comité Ejecutivo de la Universidad Boliviana (CEUB), Confederación Universitaria Boliviana (CUB), Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), Confederación de Trabajadores Fabriles de Bolivia, Fuerzas Armadas (FF.AA), Policía Nacional de Boliviana, Confederación Nacional de Juntas de Vecinos (CONALJUVE) Bolivia, Confederación de Colonizadores de Bolivia (CSCB), Junta Nacional de Madres y Padres de Familia (JNMPF), Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (CONAMAQ), Condecoración de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB) y los Consejos Educativos de Pueblos Originarios;   Amazónicos Multiétnico (CEAM), Guaraní (CEPOG), Chiquitano (CEPOCH), Mojeño (CEPOIM), y           Guarayos (CEPIG); Comisión Episcopal de Ecuación (CEE), Asociación Nacional de Colegios Particulares de Bolivia (ANDECOP), Movimiento Cultural Saya Afroboliviano (MOCUSABOL) y el Ministerio de Educación y Culturas (MEC).[36]
            Esta comisión, conformada por 22 instituciones y organizaciones nacionales, fue la encargada de redactar un documento de consenso sobre las nuevas políticas educativas, cuyos resultados fueron presentados y trabajados en el II Congreso Nacional de Educación realizado en la ciudad de Sucre, donde participaron 33 organizaciones e instituciones nacionales de la sociedad civil. Del resultado de ambas acciones históricas, porque por vez primera se logra la participación de representantes de los pueblos indígenas y sectores excluidos, emergió el proyecto de Ley de Educación “Avelino Siñani - Elizardo Pérez”.[37]
            El nuevo Ministro de Educación, Roberto Aguilar Gómez, asumió las responsabilidades educativas de este despacho quien tuvo que desarrollar intensos debates con los diversos sectores ya mencionados, muchos de ellos opositores, hasta que el año 2010, el 1º de Diciembre se presentó para su consideración en las cámaras del parlamento y el 20 de Diciembre fue promulgada la Ley 070, Ley de la Educación Boliviana, Avelino Siñani-Elizardo Pérez,[38] en el marco de la nueva Constitución Política del Estado Plurinacional, que reconoce protagonismo principal a las 36 naciones existente en el país, que revelan realidades intraculturales, interculturales, multisectoriales.[39]
            La sociedad civil ha recibido esta nueva ley con escepticismo, las opiniones de los diversos sectores nos muestran una gama de posiciones, los más duros críticos son los dirigentes de la Federación de Maestros de La Paz, de reconocida filiación trostkista, que la califican como una ley burguesa, antiproletaria. Los sectores campesinos aunque muy divididos, de alguna manera apoyan algunos de los postulados que los involucran directamente, sin embargo, el proceso de implementación se ha ido consolidando, con programas como el Programa de Formación Continua (PROFOCOM) y las publicaciones de material educativo, así como la actualización tecnológica y la dotación de computadoras.
            El 2014 desde el Ministerio pone en marcha la aplicación de los nuevos curriculum base, trabajados por la comisión educativa que rigen hoy en los procesos educativos, aunque con alguna resistencia de los docentes que  critican sus fuertes contendidos culturalistas andino-amazónicos y la ideologización de la educación centrada en el indianismo y el socialismo comunitario, sin embargo, los programas paulatinamente se van introduciendo a través de procesos de capacitación como veremos a continuación.
Programa de Formación Continua.
            Al interior del Sistema Educativo Plurinacional que consolidó el nuevo modelo educativo socio comunitario y productivo y con la finalidad de implementar el nuevo currículo, así como del conjunto de políticas educativas, se ha diseñado un programa de capacitación docente, el Programa de Formación Continua (PROFOCOM),[40] el mismo que tiene un carácter obligatorio para todos los docentes y que tiene por finalidad impulsar los cambios educativos que plantea la ASEP, que según, María Talavera ha recibido una fuerte herencia de la 1565, en cuanto a fundamento teórico educativo y problemáticas abordadas por la abrogada ley. El lugar que ocupa la actualización docente es relevante, allá los docentes conocen las corrientes pedagógicas en boga, nuevas tecnologías para la educación, sistemas de evaluación y autoevaluación. Parte de aquello es la publicación de la colección pedagógica plurinacional, serie clásicos que aporta al pensamiento, la serie histórica los eventos significativos, serie revolución educativa aportes teóricos sobre los pilares de la ley educativa e incluso la dotación de laptops que hacen que los nuevos docente se acojan a las necesidades de enseñanza que tienen hoy los estudiantes de la era digital.
            Respecto a la metodología que implementa el modelo educativo socio-comunitario, productivo, se basa en el modelo socio-histórico de Vigostki, un constructivismo colectivo-comunitario, en remplazo del constructivismo bio-genético de Piaget y en la doctrina educativa de la iglesia, que según Gregorio Iriarte, responde al saber, saber hacer, decidir. Sistema educativo que se sustenta en: Saberes y conocimientos generados por la experiencia pedagógica de Warisata, fundamento principal, única y nuclearizada e integrada. Las propuestas psicológicas y pedagógicas posmodernas, fundamento teórico con bases ideológicas y practica descolonizadora, liberadora, sin discriminación en lo económico, político, social y cultural. El modelo educativo fundamentalmente se desarrolla en propuestas descolonizadoras, comunitarias, interculturales y productivas.
            Ya van cinco años de promulgada la ley 070 a la fecha los resultados son efímeros. Es bueno anotar que por lo que se puede ver en medios de comunicación, en actos del mismo gobierno, estos últimos años se ha construido y refaccionado mucha infraestructura educativa, a lo largo y ancho del país, a través del bono Juancito Pinto como incentivo para eliminar el ausentismo y la deserción escolar, se ha logrado significativos datos de cobertura educativa, así como los programas de alfabetización y post-alfabetización de bastante éxito, que han logrado declarar zonas libres de analfabetismo. Esta historia de la educación, que intenta comprender el proceso más que juzgar, nos muestra que en Bolivia, se viven procesos de cambio educativo alentadores, aunque siempre, en una sociedad pobre, seguirán faltando recursos humanos y materiales para alcanzar significativos impactos sociales  que eleven los indicadores de desarrollo humano.
Conclusiones
            Dos reformas educativas a principios del siglo XXI el paradigma constructivista individualista y el paradigma constructivista comunitario productivo, respondiendo el primero al modelo neoliberal y el segundo al socialismo comunitario. El primero ya tenía un fuerte contenido cultural, bilingüe, y la única diferencia con la segunda experiencia es, que ya esta última se halla constitucionalizada en la nueva constitución política el Estado Plurinacional y se consolida como un sistema educativo más inclusivo.
            A nivel técnico pedagógico, respecto al uso de nuevas técnicas de enseñanza-aprendizaje, renovando estrategias, dinámicas e instrumentos de evaluación la nueva Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez ha quedado corta, los maestros pese al PROFOCOM, siguen aplicando métodos conductistas y constructivistas practicados en las décadas anteriores.
            Muchos de los fracasos educativos se deben a tres factores base: el primero, la baja remuneración que reciben los docentes al no estar empleados las ocho horas de trabajo, teniendo que enfrentar otras estrategias de llenar la canasta familiar; el segundo, el bajo control que ejercen los técnicos del Ministerio de Educación, por ejemplo en el área rural, y el fracaso de procesos de evaluación docente; el tercero, se debe a la distancia que existe entre los ciclos educativos, primaria, secundaria y superior, que tiene como resultado, bachilleres confundidos a la hora de decidir por una profesión e inseguros de contar con competencias adecuadas para encarar procesos educativos complejos.


[1] Louis Althousser, "Ideologías y aparatos ideológicos del Estado", en La filosofía como arma de la Revolución, México, Cuadernos de Pasado y Presente, 1976; Antonio Gramsci, Cuadernos de la cárcel; Pierre Bordieu, Campo de poder, capital simbólico.
[2] Antonio Gramsci, “Observaciones sobre la escuela: para la búsqueda del principio educativo”, (1932)  www. colectivogramsci,wordpress.com .
[3] Pierre Bordieu, Campo de poder, campo intelectual, itinerario de un concepto, Tucumán, Montressor, 1980.
[4] René Arze, La participación popular en la independencia, La Paz, Quipus, 1985.
[5] Greby U. Rioja Montaño, Ciudadanía y políticas educativas en Bolivia, durante el siglo XIX. Historia de la Educación Boliviana, entre 1825 y 1900, Cochabamba, Universidad Militar Mariscal Bernardino Bilbao Rioja, 2012.  p. 166
[6] Ibid.  p. 25
[7] Cesar Chávez Taborga, Sentido y formas de una obra pedagógica, La Paz, SIGNO, 1995.  p. 23
[8] René Zavaleta Mercado, Clases y conocimiento, La Paz, Los Amigos del Libro, 1980.
[9] Alvaro García Linera, Las empresas del Estado: Patrimonio colectivo del pueblo boliviano, La Paz, Vicepresidencia del Estado Plurinacional, 2011.  p. 43
[10] Greby U. Rioja Montaño, Ciudadanía y políticas educativas en Bolivia…  El autor hace referencia al Decreto Supremo de Simón Bolívar del 11 de diciembre de 1825 que consta de 17 artículos que originan la educación formal y gubernamental.
[11] Cristóbal Suarez Arnéz, Historia de la Educación Boliviana, La Paz, Editorial Don Bosco, 1986.  p. 20
[12] Esther Ayllón, Raúl Calderón y María Luisa Talavera (Comps.),  A cien años de la fundación de la Escuela Nacional de Maestros de Sucre (1909), La Paz, Carrera de Historia UMSA, 2009.
[13] Esteban Ticona, “Educación, Política y descolonización en Leandro Nina Quispe”, en Jorge Viaña y otros, Interculturalidad crítica y descolonización, La Paz, Convenio Andrés Bello, 2009.
[14] Elizardo Pérez, Warisata la escuela Ayllu, La Paz, 1962; Alí Ramón Rojas Olaya, La pedagogía del adobe. La Paz, GIDEM/Convenio Andrés Bello, 2011.
[15] Elizardo Pérez, Warisata…  p. 81
[16] Roberto Choque Canqui y Cristina Quisbert Quispe, La educación indigenal en Bolivia, La Paz, Unih-Pakaxa, 2006.
[17] Samuel Antonio Chávez, Pedagogía de la salvación: Un estudio histórico sobre el aporte de la educación adventista en la vida del indígena aymara de Rosario 1920-1930, Cochabamba, Nuevo Tiempo de Bolivia, 2013.
[18] Carlos Mamani Condori, La reforma en la Educación de 1955, La Paz, Ministerio de Educación, 2013.
[19] Paulo de Tarso, Educación y cambio social, La Paz, Ministerio de Educación, 1970.
[20] Véase, Ximena Martínez Lazo, Análisis de los postulados del primer Congreso Pedagógico Nacional de 1970, Tesis de profesionalización, La Paz, Instituto Normal Superior Simón Bolívar, administración UMSA, 2004.
[21] Víctor Hugo Cárdenas, "Apuntes sobre la Reforma Educativo", en Reflexiones sobre la Ley de Reforma Educativa, La Paz, ILDIS Foro Económico 35, 1994.
[22] Véase, José Antonio Blanco Condori, El servicio nacional de alfabetización y educación popular SENALEP, como pionero de la educación intercultural bilingüe en La Paz 1983-1986, Tesis de profesionalización, La Paz, Instituto Normal Superior Simón Bolívar, administración UMSA, 2005.
 [23] Véase, Colectivo de autores, Tendencias pedagógicas contemporáneas, Colombia, Universidad de La Habana, Departamento de Psicología y Pedagogía, 1996.
[24] Este fue el paquete de leyes de segunda generación que implementaron los gestores del neoliberalismo: La ley 1544 de capitalización, (21 de marzo de 1994), la ley 1551 de participación popular  (20 de abril de 1994), la ley 1654, de descentralización administrativa del (28 de  julio de 1995), la ley 1715 del Instituto Nacional de Reforma Agraria  (18 de octubre de 1996).
[25] Víctor Hugo Cárdenas, "Apuntes sobre la Reforma…"
[26] Enrique Ipiña Melgar, “Cien años de reformas educativas: 1910-2010”, en Estudios Bolivianos Nº 18, pp. 15-34, .http://www.revistasbolivianas.org.bo/scielo. 2013.
[27]  Elvira Arnal y otros, Haciendo la Reforma, p. 19
[28] Véase Xavier Albó y Anaya, Niños alegres, libres, expresivos. La audacia de la educación intercultural bilingüe en Bolivia, La Paz, UNICEF/CIPCA, 2003; Manuel Contreras y María Luisa Talavera, Examen parcial. La reforma educativa Boliviana 1992-2002, La Paz, PIB, 2005. 
[29] Fernando Garcés, De la interculturalidad como armónica relación de diversos a una interculturalidad politizada,  pp. 30-31.
[30] Ibid. p. 33
[31] Blanca Gómez de Aranda, Didáctica de la historia, La Paz, CIMA, 2005.
[32] Véase el tema de la mercantilización de la educación superior en la década del 90 en, Gustavo Rodríguez Ostría y Crista Weise Vargas, “La educación Superior en Bolivia: el Espejo del Vampiro”, en Opiniones y análisis.  Reforma de la educación Boliviana Nº 82, La Paz, Hans SeidStiftung eV, 2006.
[33] Felix Patzi, Etnofagia Estatal.
[34] De educación inicial, primaria, secundaria, formación docente, alternativa, interculturalidad, participación popular y gestión institucional.
[35] Ministerio de Educación, Currículo base del sistema educativo plurinacional del modelo educativo socio comunitario productivo, La Paz, Ministerio de Educación,  2009 p. 13-14
[36] Ibid.
[37] Ibid, p.14
[38] Ley  Nº 070 de la Educación Boliviana, Avelino Siñani- Elizardo Pérez(ASEP), La Asamblea Legislativa Plurinacional, 2010.
[39] Constitución Política del Estado Plurinacional 2009, elaborado en la Asamblea constituyente de 2005 hasta 2009, aprobado por el referéndum del mismo año, promulgado por el presidente del Estado Plurinacional Evo Morales Ayma.
[40] El PROFOCOM es un programa de capacitación docente que se viene implementando desde el Ministerio de Educación desde 2010-2015